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Letanía de la Santa Cruz

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad

Padre Santo, óyenos
Padre Justo, escúchanos

Dios Padre Celestial, ten piedad (en las invocaciones siguientes se responde de la misma manera)
Dios Hijo Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santa Trinidad, un solo Dios,

Anhelo de los patriarcas y profetas, defiéndenos
Pregón de los apóstoles,
Corona de los mártires,
Gozo de los sacerdotes,
Galardón de las vírgenes,

Poder de los reyes, protégenos
Ornamento de la Iglesia,
Esperanza de los cristianos,
Prenda de los que adoran a Cristo,
Gloria de todos los ortodoxos,

Corona nuestra, sálvanos
Paz del firmamento,
Puerta del Paraíso,
Leño de las maravillas de Dios,
Baluarte de la fe,

Vida de los justos, ayúdanos
Resurrección de los muertos,
Llave del Reino de los Cielos,
Socorro de los pobres,
Puerto de los que están en peligro,

Signo de pureza, ilumínanos
Documento de santidad,
Dispensadora de castidad,
Palma de inmortalidad,
Tesoro entre todos los bienes,

Consuelo de los atribulados, custódianos
Protectora de los desesperados,
Destructora de herejías,
Disipadora de tentaciones,
Vencedora de los enemigos,

Salud de los fieles, asístenos
Embellecida por los Miembros de Cristo,
Ennoblecida con la Sangre de Cristo,
Santificada por el contacto con el Cuerpo de Cristo,
Señal del Hijo de Dios que da vida,

Fuente de sanación, confórtanos
Contrato de libertad,
Altura de los cielos,
Profundidad de la tierra,
Latitud de todo el orbe,

Triunfadora contra los demonios, rescátanos
Extinción de los pecados,
Victoria del mundo,
Vencedora de la muerte,
Destrucción de los infiernos,

De todo mal, líbranos, santa Cruz,
De todo pecado,
Del poder del diablo,
De toda superstición y maleficio demoníacos,
De las insidias de todos los enemigos,
De la peste, el hambre y la guerra,
De toda enfermedad,
Del rayo y la tempestad,
Del temor a morir,
De la muerte súbita e imprevista,
De la eterna condenación,
En la hora de la muerte,

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.

Padrenuestro...

V. Por el Madero hemos sido santificados.
R. Por el Madero hemos sido redimidos.

V. El fruto de un  árbol nos envenenó.
R. Pero el Hijo de Dios nos salvó.

V. De nuestros enemigos, por el Signo de la Cruz.
R. Líbranos, Dios nuestro.

V. Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.

Oraciones
Mira con bondad, Señor, a esta familia tuya, por la que nuestro Señor Jesucristo no dudó en entregarse a sus verdugos y padecer el tormento de la Cruz.

Te rogamos, Señor, que nos custodies en paz duradera, a los que te has dignado redimir en el Leño de la santa Cruz.

Asiste, Señor y Dios nuestro,  a quienes has alegrado con el Misterio de la Cruz santa, y protégenos en todo momento.

Señor Dios, te rogamos que concedas la salvación a este pueblo suplicante, y lo instruyas en tus caminos, para que sea consolado en las tribulaciones presentes y siguiéndote, pueda alcanzar los bienes eternos.

Dios, que nos alegras con la continua conmemoración de la santa Cruz, concédenos, te rogamos, que los que hemos conocido su Misterio en la Tierra, merezcamos en el Cielo los premios de la eterna redención que en ella nos adquirió Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

V. Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia divina, descansen en paz.
R. Amén.

14 de Septiembre: Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

 


Dulce leño, dulces clavos que sostuvisteis tan dulce peso, que fuisteis solos dignos de llevar al Rey y Señor de los cielos. Aleluya. Debemos gloriarnos en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, en quien está la salud, la vida y nuestra redención, y por la que somos salvados y libertados.

Explicación de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

¿Qué es la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz?

Una fiesta de la Iglesia católica universal en la que se conmemora la Cruz en la que fue crucificado Jesucristo. Tradicionalmente, en esta fiesta se exponen las reliquias de la Santa Cruz, si existen en el templo, u otras cruces.

¿Cuál es el origen del nombre de esta fiesta?

La conmemoración anual del levantamiento de la Santa Cruz, en Jerusalén, por Constantino el Grande, hijo de Santa Helena.

¿Cuándo empezó a celebrarse esta festividad con especial solemnidad?

Cuando la Cruz que Cosroes, rey de los persas, capturó con la conquista de Jerusalén, y mantuvo en su poder durante cuarenta años, fue recapturada por el emperador Heraclio, quien la cargó sobre sus propios hombros hasta el Monte Calvario, para depositarla en la Iglesia de la Santa Cruz.

¿Qué milagro ocurrió en esa ocasión?

Cuando el emperador quiso cargar la Cruz sobre sus propios hombros hasta Jerusalén, a la entrada de la ciudad se detuvo repentinamente, y le fue imposible seguir avanzando. El patriarca Zacarías le sugirió despojarse de sus vestimentas imperiales, que no iban de acuerdo con la apariencia humilde de Cristo cuando cargó su Cruz a través de las calles de la ciudad. Acto seguido, el emperador se quitó la túnica, la corona y los zapatos, y procedió devotamente cargando la Cruz.

Aprendamos de esto, cuánto le disgusta al divino Salvador la extravagancia en el vestido, y cómo deberíamos seguir con toda humildad y pobreza a quien fue pobre y humilde.


Homilía de San Andrés de Creta con motivo de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.

La Cruz es la gloria y la exaltación de Cristo.

Por la cruz, cuya fiesta celebramos, fueron expulsadas las tinieblas y devuelta la luz. Celebramos hoy la fiesta de la cruz y, junto con el Crucificado, nos elevamos hacia lo alto, para, dejando abajo la tierra y el pecado, gozar de los bienes celestiales; tal y tan grande es la posesión de la cruz. Quien posee la cruz posee un tesoro. Y, al decir un tesoro, quiero significar con esta expresión a aquel que es, de nombre y de hecho, el más excelente de todos los bienes, en el cual, por el cual y para el cual culmina nuestra salvación y se nos restituye a nuestro estado de justicia original.

Porque, sin la cruz, Cristo no hubiera sido crucificado. Sin la cruz, aquel que es la vida no hubiera sido clavado en el leño. Si no hubiese sido clavado, las fuentes de la inmortalidad no hubiesen manado de su costado la sangre y el agua que purifican el mundo, no hubiese sido rasgado el documento en que constaba la deuda contraída por nuestros pecados, no hubiéramos sido declarados libres, no disfrutaríamos del árbol de la vida, el paraíso continuaría cerrado. Sin la cruz, no hubiera sido derrotada la muerte, ni despojado el infierno de sus armas.

Por esto, la cruz es cosa grande y preciosa. Grande, porque ella es el origen de innumerables bienes, tanto más numerosos, cuanto que los milagros y sufrimientos de Cristo juegan un papel decisivo en su obra de salvación. Preciosa, porque la cruz significa a la vez el sufrimiento y el trofeo del mismo Dios: el sufrimiento, porque en ella sufrió una muerte voluntaria; el trofeo, porque en ella quedó herido de muerte el demonio y, con él, fue vencida la muerte. En la cruz fueron demolidas las puertas de la región de los muertos, y la cruz se convirtió en salvación universal para todo el mundo.

La cruz es llamada también gloria y exaltación de Cristo. Ella es el cáliz rebosante, de que nos habla el salmo, y la culminación de todos los tormentos que padeció Cristo por nosotros. El mismo Cristo nos enseña que la cruz es su gloria, cuando dice: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre, y Dios ha sido glorificado en Él, Dios también le glorificará a Él" (Jn. 13, 31-32). Y también: Ahora tú, Padre, glorifícame cerca de ti mismo con la gloria que tuve cerca de ti antes que el mundo existiese" (Jn. 17, 5).  Y asimismo dice: «Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Le glorifiqué y volveré a glorificarlo» (Jn. 12, 28). Palabras que se referían a la gloria que había de conseguir en la cruz.

También nos enseña Cristo que la cruz es su exaltación, cuando dice: "Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí" (Jn. 12, 32). Está claro, pues, que la cruz es la gloria y exaltación de Cristo.

Homilía 10 para la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz



Oración ante Cristo Crucificado 

Señor que eres grande porque no hay otro Dios fuera de ti, ni otro poder fuera del tuyo, creador de todo lo visible e invisible, cuyo Reino no tiene fin. 
Humildemente te pedimos: Por tu Cruz sálvanos Cristo Redentor, tú que muriendo destruiste nuestra muerte y resucitando restableciste la vida. 
Sálvame Cristo por el poder de tu Cruz + (hacerse una pequeña cruz en la frente) 
Líbrame Cristo del maligno por el poder de tu Cruz +
Ilumíname Cristo por el poder de tu Cruz +
Compadécete Cristo de mí por el poder de tu Cruz + 
Tu Cruz adoramos Señor tu gloriosa Pasión veneramos. Ten piedad de nosotros. Amén.

Del 5 al 13 de Septiembre: Novena en preparación a la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

 


Por la señal de la Santa Cruz. De nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición antes de la Novena

Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido. Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí; pero mucho más me pesa porque pecando ofendí a un Dios tan bueno y tan amable como Vos y porque con mis pecados, he sido causa de la pasión y muerte de mi Redentor Jesús. Antes querría haber muerto que haberos ofendido, y propongo firmemente ayudado por tu divina gracia, no pecar más y apartarme de todas las ocasiones de pecado. Jesús mío, misericordia, misericordia y perdón.

Oración para el primer día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los nueve coros de Celestiales Espíritus y doy al Señor con todos ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó  honrarte haciendo de Ti trono de la Majestad Divina, para remedio del mundo, crédito de sus milagros y reparo de aquella primera caída, porque seas alabada. Amén.

Cinco Padrenuestros y cinco Gloria

Oración para el segundo día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los Santos Patriarcas, y doy al Señor con ellos todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte queriendo que fueses adorada de las gentes, y lo que es más de la Reina de los Ángeles, con aquella adoración que sólo se debe a su Majestad Santísima, que sea alabada para siempre. Amén.

Oración para el tercer día

Te saludo, Cruz Santísima, con los Santos Profetas, y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte poniendo en ti el fundamento de la militante Iglesia, adornada de los siete sacramentos  y demás misterios que en virtud veneramos, porque seas alabada en los siglos de los siglos. Amén.

Oración para el cuarto día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los Santos Apóstoles,  y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte haciendo que en tu virtud se convirtieran tantas almas, así de obstinados pecadores como de apóstatas y gentiles, que alumbrados de tu indeficiente luz abjuran de sus errores, confesando una fe, un bautismo, una Iglesia, una verdadera ley y un Dios y Señor de todo, que ser adorado para siempre. Amén.

Oración para el quinto día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los Santos Evangelistas,  y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte haciendo que en tu virtud se salven tanta infinidad de almas, siendo Tú la llave maestra que a todos les franqueas el Paraíso  para gozarte en la gloria cantando a Dios alabanzas por toda la eternidad. Amén.

Oración para el sexto día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los Santos Mártires,  y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte haciendo que en tu invención milagrosa se halle el más precioso tesoro que venera nuestra fe, suscitando en él sus antiguas maravillas con destrucción de los ídolos,  confusión de los gentiles y crédito de su loable providencia, que sea alabada por siempre. Amén.

Oración para el séptimo día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los Santos Confesores,  y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte obrando en tu virtud, aquel admirable triunfo que en las Navas de Tolosa hizo cantar a los fieles la victoria con la vista rubicunda de su Santísima Imagen, y sobre todo por el triunfo que consiguió del demonio, quedando éste confundido y adorada la Majestad verdadera que sea ahora y siempre venerada en la Santísima Cruz. Amén.

Oración para el octavo día

Te saludo, Cruz Santísima, con todas las Santas Vírgenes y muy en particular con la primacía de ellas  y doy al Señor con ellas, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte permitiendo el que fueses restituida con gloriosa exaltación al mismo lugar en que antes te habías visto exaltada por el autor de la vida, con el aplauso que ahora hace venerarte como preciosa reliquia; llenando al mundo de admiración y milagros, para que así confesemos lo que debemos a Dios en la Santísima Cruz y que sea adorada para siempre. Amén.

Oración para el noveno día

Te saludo, Cruz Santísima, con todos los justos de la tierra y cortesanos del cielo; y doy al Señor con ellos, todas cuantas gracias puedo, porque se dignó honrarte proveyendo en tu virtud muchos frutos, que redunda a la Católica Iglesia, en la expulsión de demonios, extirpación de herejías, dilatación de la fe, exaltación de su Santísimo nombre y demás misterios que confesamos, para honra y gloria de Jesús que en la Cruz y con la Cruz sea alabado eternamente. Amén.

Antífona

¡Oh! Cruz Santísima, más resplandeciente que todos los astros y más santa que los santos; para el mundo célebre, para los hombres amable; que sola fuiste digna de contener en tu gremio todo el rescate del mundo; dulce leño, dulces clavos, dulces penas que toleradas en ti por mi Señor Jesucristo, fueron el remedio nuestro. Salva a todos los cristianos que en este día repiten tus alabanzas.

- Te adoramos Cristo y te bendecimos.

- Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.

Oración para todos los días

¡Oh Cruz Santísima!  Nobilísima entre todos los árboles frondosos, que hermoseas el jardín ameno de la militante Iglesia; reina del Padre, astro del Hijo, sello del Espíritu Santo; honra y gloria del mismo Crucificado, crédito de las maravillas de Dios, oliva frondosa, cedro escogido de Dios, palma encumbrada en el jardín de la Iglesia, ciprés excelso, trono sagrado del Omnipotente Rey, árbol de la vida y fuente de la bienaventuranza, te adoro y humildemente te alabo, y doy a Dios muchas gracias, poniendo debajo de tus misteriosos brazos  mi necesidad presente con todas las de la Iglesia, para que por tu virtud se digne el Señor remediarlas, si ha de ser para servirle, bien de mi alma,  aumento de la virtud y crédito de ti misma, que es lo que yo más deseo y sobre esto, una acertada, feliz y dichosa muerte, y que por ti me reciba el que por ti se dignó redimirme, que es mi Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina  por todos los siglos. Amén.

Tres Ave María a Nuestra Señora de los dolores

Oración a la Virgen Dolorosa

Soberana Emperatriz de los cielos, que al pie de la Santísima Cruz padeciste tan agudos dolores, y por dignación suprema quedaste constituida en Madre de todas las criaturas, dígnate afligidísima Señora de patrocinar mis peticiones y socorrer las necesidades de mi alma, que yo te prometo no apartarme  ya de la Santísima Cruz  y acompañarte siempre en tus dolores, sintiendo tantas penas por la ingratitud que te causaron mis pecados, para que así consiga con tu amparo y por el santo madero de la Santísima Cruz, los frutos de la redención que en ella nos otorgó vuestro Hijo Jesús. Amén.

Aquí se dicen las peticiones

Oración final para todos los días

Señor mío Jesucristo, que te dignaste redimir al mundo eligiendo el instrumento de la Santa Cruz, concédenos  por la virtud que comunicaste a este sagrado leño, que merezcamos cargar la Cruz de nuestro estado con resignación y perseverancia y que merezcamos ver gloriosamente en el cielo tan lucido estandarte. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Letanías de la Transfiguración del Señor




Señor, ten piedad de nosotros
Cristo, ten piedad de nosotros
Señor, ten piedad de nosotros

ten misericordia de nosotros.
Dios Padre Celestial,
Dios Hijo Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo Paráclito,

Cristo, óyenos
Cristo, escúchanos
ten misericordia de nosotros.

Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, 
Palabra eterna y creadora,
Dios de Dios,
Luz de luz, 
Hijo del Padre de las luces,
Esplendor de la gloria del Padre,
Prez de la Luz paterna,
Generoso Dador del Espíritu Santo,
Luz verdadera que ha venido al mundo,
Luz a la que los suyos rechazaron,
Luz para iluminar a las naciones,
Luz que brilla en medio de las tinieblas, 
Día sin ocaso,

Sol de justicia,
Sol que naces de lo alto,
Sol que iluminas a los que viven en la oscuridad de la muerte,
Sol radiante de la Pascua,
Sol de vida nueva,

Mesías prometido por el Altísimo, 
Mesías implorado por los patriarcas,
Mesías anunciado por los profetas,
Mesías esperado por los pobres,
Mesías nacido de María Virgen, 

Deseado de las gentes,
Antorcha de la Nueva Jerusalén,
Fuego todopoderoso que consume todo vicio,
Tea incandescente de infinito amor,
Astro refulgente del Monte Tabor,

Jesús, transfigurado ante Pedro, Santiago y Juan,
Jesús transfigurado, resplandeciente con níveas vestiduras, 
Jesús transfigurado, reconocido como Mesías por Moisés y Elías,
Jesús transfigurado, testificado por el Padre de la gloria,
Jesús transfigurado, en Quien el Padre se complace,
Jesús transfigurado, a Quien el Padre nos manda escuchar,
Jesús transfigurado, nuevo Moisés y Supremo Legislador,
Jesús transfigurado, nuevo Elías, adorado por ardientes serafines,
Jesús transfigurado, preludio de la victoria pascual,
Jesús transfigurado, suma constelación de gracias,
Jesús transfigurado, manto viviente de los auténticos cristianos, 
Jesús transfigurado, sanación de los enfermos,
Jesús transfigurado, dulce compañía de los afligidos,
Jesús transfigurado, tesoro precioso de los pobres,
Jesús transfigurado, lámpara de los agonizantes, 
Jesús transfigurado, esperanza de las Almas del Purgatorio, 
Jesús transfigurado, único anhelo de los bienaventurados,
Jesús transfigurado, áurea corona de todos los santos,

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, escúchanos, Señor
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, 
ten piedad de nosotros

Oración
Señor Jesucristo, Lucero Eterno, engendrado antes que el alba y concebido como hombre en el tiempo: Tú que te transfiguraste en el Monte santo, socorre a los que peregrinamos a tientas en medio de las tinieblas de la hora presente; acrecienta nuestra fe en Ti, para que como Pedro, Santiago y Juan, seamos alcanzados por los rayos de tu gloria y podamos reflejarlos siempre y en todas partes. Que vives y reinas con tu Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

6 de Agosto: Fiesta de la Transfiguración del Señor


El 6 de agosto se celebra la fiesta de la Transfiguración de Cristo, un gran evento, donde, por segunda ocasión, Dios Padre proclama a Jesús como su Hijo unigénito muy amado. Al resplandecer frente a Pedro, Santiago y Juan, en el Monte Tabor, Cristo reveló su gloria divina a los discípulos y fortaleció su fe antes de la Pasión.

El episodio de la vida de Cristo relatado por los Evangelios sinópticos manifiesta la divinidad de la Palabra de Dios que vino a habitar entre los hombres. 

En un monte alto, alejado, el rostro de Cristo comienza a resplandecer como el sol, mientras sus vestiduras se vuelven blancas como la luz (Mt 17, 2). Con Él están los apóstoles principales: San Pedro, cabeza de la Iglesia; Santiago, el primer apóstol mártir; San Juan, el discípulo a quien Jesús amaba (Lc 9, 28).

Testigos de la gloria de su Maestro, los apóstoles también reconocen a Moisés y Elías que hablan con Cristo en majestad. Estas dos figuras simbolizan la Ley y los Profetas, y la profunda unidad entre el Antiguo Testamento y la realidad mesiánica que se cumple en el Nuevo.

Como explica san León Magno: "Todo lo que se usaba para dar testimonio en la antigüedad se encuentra en la enseñanza del Evangelio. Las páginas de ambos pactos se confirman mutuamente, y a aquél, que los antiguos símbolos habían prometido bajo el velo del misterio, el resplandor de su gloria lo muestra manifiesto y cierto. Porque, como dice San Juan, "la ley fue dada por medio de Moisés, pero la gracia y la verdad nos llegaron por medio de Jesucristo", en quien se cumplieron tanto la promesa de las figuras proféticas como el sentido de los preceptos de la ley. Porque por su presencia enseña la verdad de la profecía, y por su gracia hace posible la práctica de los mandamientos".

Ésta es la gloria de Cristo, verdadero Dios y verdadero Hombre, que es celebrado por la liturgia para animar al pueblo cristiano a no temer los sufrimientos y las cruces de esta vida. Es a este precio que la recompensa de la vida eterna y la bienaventuranza del Cielo se ganan.

Fue el Papa Calixto III quien extendió la fiesta de la Transfiguración como solemnidad a toda la Iglesia. De hecho, la noticia de la victoria de Belgrado llegó a Roma el 6 de agosto de 1456.

Después de la caída de Constantinopla en 1453, el sultán Mehmet II sitió Belgrado. Gracias a las heroicas acciones de las tropas de Michel Szilágyi y al contraataque encabezado por Jean Huniade, por no hablar de la decisiva acción del legado del Papa, San Juan de Capistrano, esta victoria decidió el destino de la Cristiandad frenando la invasión de la corriente del islamismo.

20 de Julio: Fiesta el Divino Niño Jesús



En el año 1935 llegó el Padre Salesiano Juan del Rizzo al barrio "20 de julio", al sur de Bogotá, una región muy solitaria y abandonada en aquellos tiempos. Le habían prohibido emplear la Imagen del Niño de Praga porque una asociación muy antigua reclamaba para ella el derecho exclusivo de propagar esa imagen. El Padre del Rizzo estaba convencido de que a Dios le agrada mucho que honremos la infancia de Jesús, pues así lo ha demostrado con innumerables y numerosos milagros. ¿Si otros niños son tan inocentes y tan dignos de ser amados, cuánto más lo será el niño Jesús? Además recordaba muy bien la promesa hecha por Nuestro Señor a una santa: " Todo lo que quieres pedir pídelo por los méritos de mi infancia y nada te será negado si te conviene conseguirlo". Así que no desistió de propagar la devoción al Divino Niño pero dispuso adquirir una nueva imagen.
 
Se fue a un almacén de arte religioso llamado "Vaticano"  propiedad de un artista italiano, y le encargó una imagen bien hermosa del Divino Niño. Le prestaron una imagen bellísima, el padre la llevó para sus solitarios, desérticos y abandonados campos del "20 de julio". Ahora empezaría una nueva era de milagros en esta región.
 
Esta es un de las imágenes más hermosas y agradables que han hecho de nuestro Señor. Con los brazos abiertos como queriendo recibir a todos. Con una sonrisa imborrable de eterna amistad. Atrae la atención y el cariño desde la primera vez que uno le contempla. Allí a su alrededor se han obrado y se siguen obrando maravillosos favores, para quien no conozca los prodigios que obtiene la fe parecerían fábulas o cuentos inventados por la imaginación, pero que son muy ciertos para quienes recuerdan la promesa de Jesús " Según sea tu fe así serán las cosas que te sucederán".
 
El Padre Juan comenzó a narrar a las gentes los milagros que hace el Divino Niño Jesús a quienes le rezan con fe y a quienes ayudan a los pobres, y empezaron a presenciarse prodigios admirables: enfermos que obtenían la salud, gentes que conseguían buenos empleos o estudio para los niños, o casa o éxito en los negocios. Familias que recobraban la paz. Pecadores que se convertían. Y cada persona que obtenía un favor del Divino Niño Jesús se encargaba de propagar su devoción entre amigos y conocidos.

La devoción de la Madre Angélica por el Divino Niño

Un hecho no muy conocido de la vida de la Madre Angélica, fundadora de EWTN, la cadena de televisión católica más grande del mundo, fue su gran devoción por el Divino Niño Jesús.

La Madre Angélica conoció la iglesia del Divino Niño Jesús, en el barrio 20 de Julio de Bogotá, durante un viaje realizado a América del Sur en junio de 1996. En ese mismo viaje visitó también Perú, Ecuador y Bolivia.

La devoción del Divino Niño comenzó durante la primera mitad del siglo XX, promovida por el sacerdote salesiano italiano Juan del Rizzo, a cargo de la evangelización del humilde barrio 20 de Julio de la capital colombiana.

El cariño por el Divino Niño ha rebasado las fronteras colombianas y ha llegado a diversos países del mundo.

El periodista Raymond Arroyo, en su biografía de la Madre Angélica -“Mother Angelica: The Remarkable Story of a Nun, Her Nerve, and a Network of Miracles”- señala que en su viaje de 1996, la fundadora de EWTN fue llevada por su anfitrión en Colombia, el P. Juan Pablo Rodríguez, a la iglesia del Divino Niño Jesús.

Mientras rezaba al pie de la imagen, en medio de la multitud de fieles congregados en la pequeña capilla del Divino Niño, escribe Arroyo, “lágrimas repentinamente mojan sus mejillas” y a la Madre Angélica le pareció que la imagen se movía.

“‘De repente, Él se voltea hacia mí’, recordó Angélica, ‘y Él dice ‘Constrúyeme un templo y ayudaré a aquellos que te ayuden’”, indica Arroyo.

La Madre Angélica no sabía exactamente cómo interpretar ese mensaje, y no entendía a qué tipo de “templo” se refería. “Todo el mensaje era cuestionable para mí”, le dijo la fundadora de EWTN a Arroyo, y aseguró que no le mencionó a nadie “esa parte del mandato durante un par de años”.

“Meses después -continúa el biógrafo de la Madre Angélica-, a su salida de San Pedro, en Roma, Angélica leyó una inscripción en piedra que comenzaba con las palabras: ‘Este templo’”. Entonces todo quedó claro: “El Niño Cristo quería un santuario elaborado, se dio cuenta la Madre. Existía tal cosa como un templo católico, y su Señor deseaba uno nuevo”.

Raymond Arroyo precisa en su libro que la inspiración de lo que luego sería el Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles, en Hanceville, estado de Alabama, Estados Unidos, no surgió directamente por el Divino Niño, pues las excavaciones en el terreno habían comenzado alrededor de seis meses antes de la visita de la Madre Angélica a Colombia.

“Lo que el encuentro con el niño Jesús hizo fue cristalizar la visión de la Madre para el monasterio de Hanceville, alterando radicalmente los planes originales. Ante lo que ella consideró un mandamiento divino, la ‘sencilla capilla de granja’ no sería tal”, asegura Arroyo.


Además de una reproducción de la imagen del Divino Niño al interior del Santuario del Santísimo Sacramento del Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles, una versión especial de la imagen ideada por la Madre Angélica se encuentra en el centro de la plaza exterior.