> SoydelaVirgen : 07/24/20

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24 de Julio: Memoria Litúrgica de san Francisco Solano, religioso



Francisco Solano, llamado "el Taumaturgo del nuevo mundo", por la cantidad de prodigios y milagros que obtuvo en Sudamérica, nació en 1549, en Montilla, Andalucía, España.

Su padre era alcalde de la ciudad, y el jovencito desde muy pequeño se caracterizó por su habilidad en poner paz entre los que se peleaban. Cuando había algún duelo a espada, bastaba que Francisco corriera a donde los combatientes a suplicarles que no se pelearan más, para que hicieran las paces.

Estudió con los Jesuitas, pero entró a la comunidad Franciscana porque le atraían mucho la pobreza y la vida tan sacrificada de los religiosos de San Francisco. Los primero años de sacerdocio los dedicó a predicar con gran provecho en el sur de España. Sus sermones no tenían nada de rebuscado ni de elegante, pero llegaban hasta el fondo del corazón de los pecadores y conseguían grandes conversiones. Es que rezaba mucho antes de cada predicación.

Primer contagio. Llegó a Andalucía la peste del tifo negro y Francisco y su compañero Fray Buenaventura se dedicaron a atender a los enfermos más abandonados. Buenaventura se contagió y murió (y ahora es santo también) luego se contagió también Francisco y creyó que ya le había llegado la hora de partir para la eternidad, pero luego, de la manera más inesperada, quedó curado. Con eso se dio cuenta de que Dios lo tenía para obras apostólicas todavía más difíciles.

Pidió a sus superiores que lo enviaran de misionero al África, y no le fue aceptada su petición. Pero poco después el rey Felipe II pidió a los franciscanos que enviaran misioneros a Sudamérica y entonces sí fue enviado Francisco a extender la religión por estas tierras. Fue una gran alegría para su corazón.

Y sucedió que una terrible tempestad lanzó el barco contra unas rocas frente a Panamá y se partió en dos. No había sino una embarcación para volver a tierra firme, y el misionero prefirió aguardar allá en esos escollos con los esclavos negros que él había venido instruyendo durante el viaje y acompañarlos hasta que llegara otra barca a salvarlos. Y aprovechó esos tres días de terror y peligro, para acabar de instruirlos y bautizarlos allí mismo. Varios de ellos perecieron luego entre aquellas olas pero ya habían sido bautizados.

La pequeña embarcación los llevó a unas costas inhospitalarias y allá pasaron días terribles de hambre y peligros. Cuando los marineros se desesperaban lo único que podía calmarlos era la intervención del Padre Francisco. Cuando había peleas, al único que le hacían caso para dejar de pelear, era el Padre Solano. Al fin lograron que un barco los recogiera y los llevara a la ciudad de Lima.

Fray Francisco Solano recorrió el continente americano durante 20 años predicando, especialmente a los indios. Pero su viaje más largo fue el que tuvo que hacer a pie, con incontables peligros y sufrimientos, desde Lima hasta Tucumán (Argentina) y hasta las pampas y el Chaco Paraguayo. Más de 3,000 kilómetros y sin ninguna comodidad. Sólo confiando en Dios y movido por el deseo de salvar almas.

Y le sucedió en aquel gran viaje misionero, que lograba aprender con extraordinaria facilidad los dialectos de aquellos indios a las dos semanas de estar con ellos. Y le entendían todos admirablemente sus sermones. Sus compañeros misioneros se admiraban grandemente de este prodigio y lo consideraban un verdadero milagro de Dios. Pero lo más admirable es que las tribus de indios, aun las más belicosas, y opuestas a los blancos, recibían los sermones del santo con una docilidad y un provecho que parecían increíbles. Dios le había concedido la eficacia de la palabra y la gracia de conseguir la simpatía y buena voluntad de sus oyentes.

Fray Francisco llegaba a las tribus más guerreras e indómitas y aunque al principio lo recibían al son de batalla, después de predicarles por unos minutos con un crucifijo en la mano, conseguía que todos empezaran a escucharle con un corazón dócil y que se hicieran bautizar por centenares y miles.

Un Jueves Santo estando el santo predicando en La Rioja (Argentina) llegó la voz de que se acercaban millares de indios salvajes a atacar la población. El peligro era sumamente grande, todos se dispusieron a la defensa, pero Fray Francisco salió con su crucifijo en la mano y se colocó frente a los guerreros atacantes y de tal manera les habló (logrando que lo entendieran muy bien en su propio idioma) que los indígenas desistieron del ataque y poco después aceptaron ser evangelizados y bautizados en la religión católica.

El Padre Solano tenía una hermosa voz y sabía tocar muy bien el violín y la guitarra. Y en los sitios que visitaba divertía muy alegremente a sus oyentes con sus alegres canciones. Un día llegó a un convento donde los religiosos eran demasiado serios y recordando el espíritu de San Francisco de Asís que era vivir siempre interior y exteriormente alegres, se puso a cantarles y hasta a danzar tan jocosamente que aquellos frailes terminaron todos cantando, riendo y hasta bailando en honor del Señor Dios.

San Francisco Solano misionó por más de 14 años por el Chaco Paraguayo, por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba de Argentina, siempre a pie, convirtiendo innumerables indígenas y también muchísimos colonos españoles. Su paso por cada ciudad o campo, era un renacer del fervor religioso. Un día en el pueblo llamado San Miguel, estaban en un toreo, y el toro feroz se salió del corral y empezó a cornear sin compasión por las calles. Llamaron al santo y éste se le enfrentó calmadamente al terrible animal. Y la gente vio con admiración que el bravísimo toro se le acercaba a Fray Francisco y le lamía las manos y se dejaba llevar por él otra vez al corral.

A imitación de su patrono San Francisco de Asís, el padre solano sentía gran cariño por los animalillos de Dios. Las aves lo rodeaban muy frecuentemente, y luego a una voz suya, salían por los aires revoloteando, cantando alegremente como si estuvieran alabando a Dios.

Por orden de sus superiores, los últimos años los pasó Fray Francisco en la ciudad de Lima predicando y convirtiendo pecadores. Entraba a las casas de juegos y hacía suspender aquellos vicios y llevaba a los jugadores a los templos. En los teatros, en plena función inmoral hacía suspender la representación y echaba un fogoso sermón desde el escenario, haciendo llorar y arrepentirse a muchos pecadores. En plena plaza predicaba al pueblo anunciando terribles castigos de Dios si seguían cometiendo tantos pecados y esto conseguía muchas conversiones.

Un día estando predicando en una misa empezó a temblar. Las gentes quisieron salir huyendo, pero él les dijo: "Si piden perdón a Dios, no les sucederá nada malo". Todos pidieron perdón y nada malo sucedió aquel día allí. Otro día en pleno sermón exclamó: "Por las maldades de estas gentes, todo lo que está a mi alrededor será destruido y no quedará sino el sitio desde donde estoy predicando". Y así sucedió años después. Llegó un terremoto y destruyó el templo y todos los alrededores, y el único sitio que quedó sin que le pasara nada, fue aquel desde donde el santo había predicado.

En mayo de 1610 empezó a sentirse muy débil. Los médicos que lo atendían se admiraban de su paciencia y santidad. El 14 de julio, una bandada de pajaritos entró cantando a su habitación y el Padre Francisco exclamó: "Que Dios sea glorificado", y expiró. Desde lejos las gentes vieron una rara iluminación en esa habitación durante toda la noche. San Francisco Solano: pídele a Dios muchas bendiciones para América.

Mes de Julio dedicado a la Virgen del Carmen - Día 17°



DIA XVII 

Por la señal de la santa cruz. Señal de la Cruz. 

Oración inicial 

Madre mía amantísima  del Carmen, aquí vengo a vuestra presencia con el más profundo respeto y veneración a ofreceros el ejercicio de este día, que consagro a vos por haberme admitido, a mí, el más miserable de los hombres, entre vuestros hijos predilectos los Carmelitas, para favorecerme con vuestra especial protección y amor. Yo os doy miles de gracias por ello, Madre mía, y os suplico que iluminéis mi entendimiento e inflaméis los efectos de mi corazón, para hacer con verdadero fruto este ejercicio, a fin de que merezca ser recibido por vos como un obsequio de vuestro hijo. Amén

El Santo escapulario es señal de salud en vida

I

Otro de los privilegios que la madre de Dios ha puesto en su santo escapulario del Carmen para los religiosos y cofrades que lo vistieron es señal de salud espiritual en esta vida, como ella misma le llamó: Signum salutis. No porque el santo escapulario confiera la gracia como los sacramentos, sino porque la madre de Dios y del Carmelo ha prometido una protección especial a quién devotamente los quiere por su amor, por medio de la cual procurará con su poder y alcanzar a los religiosos y cofrades del Carmen ciertos medios, inspiraciones y ayuda particular para que atiendan más a la piedad, observen con exactitud los divinos preceptos, consigan o perseveren en la gracia, caminen más seguros por la senda de la virtud y se aparten de los peligros de pecar, para que así consigan más fácilmente su último fin, qué es el cielo. Así lo dejó escrito el eruditísimo y piadoso Silveira, que dice: " El sagrado escapulario es como prueba y señal de mayor gracia y especial auxilio para qué, si estás en pecado, te mueva el dolor, y sí en gracia, perseveres en ella removiendo todas las cosas qué de ella te pueden apartar" 
    ¿Y qué tiene de extraño si la madre de la divina gracia promete está a los que vistieron sus santo escapulario, ayudándoles ella con una protección especial y medios que sólo concede por el santo escapulario y que no tendrían si no lo vistieran?  ¿Qué tiene de extraño que la poderosa reina del cielo haga este favor a los que se consagran por hijos suyos?  
Ella misma le asegura a San Simon Stock, y en su persona a todos los Carmelitas, qué su santo escapulario es "privilegio de su orden y señal de salud," que por el sentirán la eficacia de su protección, y es bien seguro que aquél por quién se interesa María, alcanzará la gracia en esta vida y después la salvación eterna, porque, como dice San Bernardo, ella abre los abismos de la divina piedad y misericordia a quién quiere, cuando quiere y como quiere.
     Si, pues, María tanto se interesa por los Carmelitas, ella les abrirá los senos de su piedad y misericordia derramando mil gracias sobre ellos, para que mientras vistan sushant escapulario perseveren en la gracia, o la alcancen si la han perdido, para que el escapulario no forme alianza con el corazón enemigo de Dios y sea siempre señal de la salud de su alma.

II 

Si puedes apreciar lo que vale la divina gracia, apreciarás entonces debidamente este privilegio qué María te concede en el santo escapulario. Piensa que la gracia es la que nos une a Dios, nos hace sus amigos y herederos del cielo; en ella se apoyan todas las virtudes que santifica nuestra alma; ella es la que hace de una Magdalena pecadora una Santa incomparable, de un ladrón clavado en una cruz un santo, de un perseguidor de la iglesia un príncipe de la misma y vaso de elección, y de un impúdico hereje un ministro santo de Dios y padre de la iglesia. Todos estos efectos produce la gracia, y está gracia te conseguirá María, sí vistes con devoción su santo escapulario, que ella te ha dado como señal de su protección, que guardara la salud de tu alma, la gracia que la a de santificar. ¿Qué darías tu por saber si estás en gracia de Dios? Pues a cógete el santo escapulario del Carmen acude a María, y descansa, porque ella, que te ha prometido que su santo escapulario será salud de tu alma en la vida no te faltará si tú primero no le faltas a ella, pues tiene voluntad y poder para conseguirte lo que te promete. Es la madre de la divina gracia, y así dispone de ella como quiere y por eso le dice a un piadoso autor : "Prosigue, María, prosigue con seguridad disponiendo de los bienes de tu hijo y distribuyendolos con toda confianza, como reina y como madre y como esposa del rey, pues en cualidad de reina os pertenece el reino y la dominación."
Corresponde, pues, agradecido a tu madre, dale gracias todos los días por esté tan grande beneficio, venera su santo escapulario, qué es el que guarda la vida de tu alma, y como árbol misterioso qué te cobija bajo su protección, tenle un aprecio grandísimo, y no seas como animal inmundo, qué alimentándose del fruto no se acuerda de levantar una mirada de agradecimiento al árbol que se lo da. Persuádete que el que venera el escapulario venera a María, y el alma que venera a esta madre comienza a disfrutar ya aquí la dicha y la paz de la bienaventuranza que espera. Dile, pues, con todo el afecto del corazón: madre mía amorosísima del Carmen, yo acojo, venero y amo vuestro escapulario como prenda que guardara la salud de mi alma y me asegura vuestra amistad; él adornará siempre mi pecho y mi corazón, cómo gloriosa señal que manifieste siempre vuestro dominio sobre mí, y así viviré y moriré en paz hasta alcanzar la dicha de gozar de vuestra compañía en la gloria. 

Oración final

Gloriosísima Virgen, Reina de los Ángeles, Madre de Dios y de los Carmelitas, María Santísima, yo el más indigno de vuestros hijos acudo a vuestras plantas con el afecto que me inspira vuestro amante corazón y la confianza que me da en santo escapulario, prenda vuestra riquísima y señal de mi salvación, para presentaros las suplicas y afectos que mi corazón ha formado en este día en obsequio vuestro para más amaros y mejor serviros. Vos como Madre de Dios y dispensadora de todas las gracias del cielo, todo lo podéis, y como Madre amante y especial de los que visten vuestro santo escapulario, no os negareis a recibir mis pobres suplicas y alcanzarme el  remedio de mis necesidades, la gracia de que mi alma os ame y sirva cada día mas durante mi vida y después merezca ser ayudado de vos en la hora de mi muerte. 

Pídase  ahora con toda confianza la gracia que se desea alcanzar de la Virgen del Carmen

EJEMPLO

Había en Lile, ciudad de Francia, un hombre ya nonagenario, antiguo oficial, que hacia muchos años estaba apartado de toda práctica de religión. Un sacerdote que por su antigua amistad podía comunicar con él, cuando le vio enfermo empleo todos los medios para despertar en aquel corazón algún sentimiento de religión y piedad; pero sus esfuerzos fueron siempre inútiles, estrellándose ante el escepticismo y la risa del incrédulo, que el enfermo había aprendido con la lectura de los libros de Voltaire. No sólo el sacerdote, sino también otras personas hacían pruebas para reducir al enfermo a buen camino; pero siempre en vano. En fin, después de algunos meses un amigo le envió un escapulario suplicando al enfermo que lo aceptara, al menos por hacerle placer. El enfermo tomó el escapulario por no contristar al amigo, y pocos días después, la Virgen del Carmen con su poder y bondad maternal había vencido a que el corazón, pues el mismo pidió que se quería confesar y recibió después la santa comunión con las mejores. Sin duda para darle tiempo de hacer penitencia Dios le concedió también la salud del cuerpo: el persevero después en la práctica de la virtud, agradecido sobre manera a nuestra Señora del Carmen. 
     Debía cumplirse la palabra de María, Jesús Santo escapulario es señal de salud para el alma del que lo recibe.

Obsequio. Cuando corra peligro la gracia, pedir ayuda a la Virgen del Carmen por medio de la escapulario.

Sentencia. Ninguna criatura alcanza de Dios gracia o virtud sino según la disposición de su madre María. (San Bernardino)

Oremus. 
Deus, qui Beatissimae semper virginis, et genitricis tuae Mariae singulari titulo Carmeli ordinem decorasti: concede propitius, ut cujus hodie commemorationem solemni celebramus officio, ejus muniti presidiis ad gaudia sempiterna pervenire mereamur. Qui vivis, et regnas in secula seculorum. Amen.