> SoydelaVirgen : 07/01/20

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Preciosísima Sangre de Cristo



Tradicionalmente, en la Iglesia, el mes de julio está dedicado a la devoción a la Preciosísima Sangre de Cristo. En este artículo se describe el origen y evolución de la misma.

Aunque a lo largo de los siglos la Iglesia presentó varias fiestas de la Santísima Sangre, no fue hasta el siglo XIX cuando se estableció una fiesta universal. Así, por ejemplo, previamente fue durante el pontificado Benedicto XIV (1740-1758) cuando se compusieron la Misa y el Oficio en honor de la Sangre adorable del Divino Salvador.

Tal y como señala san Juan XXIII en su Carta Apostólica Inde a Primis sobre la devoción a la Preciosísima Sangre, su “propagador admirable” fue en el siglo XIX, el sacerdote romano san Gaspar del Búfalo”, fundador de los misioneros de la Preciosa Sangre.

Institución de la fiesta

Más tarde, Pío IX, durante la Primera Guerra Italiana por la Independencia en 1849, se vio obligado a exiliarse a Gaeta. Allí recibió la visita de don Giovanni Merlini, misionero de la Preciosa Sangre, que le sugirió que instituyera la consabida fiesta y predijo el final del exilio con ella.

El papa hizo la promesa de hacerlo y, con el decreto Redempti sumus (10 de agosto de 1849), extendió a toda la Iglesia la festividad de la Preciosísima Sangre. Después, Pío X, en 1914, la fijó en el día 1 de julio.

El papa Pío XI, como recuerdo del XIX Centenario de la Redención, elevó dicha fiesta a rito doble de primera clase, “con el fin de que, al incrementar la solemnidad litúrgica, se intensificase también la devoción y se derramasen más copiosamente sobre los hombres los frutos de la Sangre redentora”, explica san Juan XXIII.

Juan XXIII

Este papa santo, en la citada carta apostólica y con objeto de incrementar más el culto a la preciosa Sangre de Jesucristo, aprobó las Letanías a la Sangre de Cristo y recomendó que se recitasen en todo el mundo católico de manera pública o privada “con la concesión de indulgencias especiales”.

Igualmente, propuso que, al acercarse la fiesta y el mes consagrado al culto de la Sangre de Cristo (julio), “los fieles la hagan objeto de sus más devotas meditaciones y más frecuentes comuniones sacramentales. Que reflexionen, iluminados por las saludables enseñanzas que dimanan de los Libros Sagrados y de la doctrina de los santos padres y doctores de la Iglesia en el valor sobreabundante, infinito, de esta Sangre verdaderamente preciosísima (…)”.

Misa votiva de la Preciosa Sangre

San Pablo VI, con la reforma del Calendario, la unió a la fiesta del Corpus Christi, que desde entonces se celebra en toda la Iglesia como la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. No obstante, se estableció una Misa votiva en honor de la Preciosa Sangre que se puede celebrar en el mes de julio o en la mayoría de los otros meses del año.

Igualmente, las Congregaciones vinculadas a la espiritualidad de la Sangre de Cristo todavía celebran la fiesta el 1 de julio con el grado de solemnidad.

Por toda esta tradición, en este mes del año, se anima a los católicos a meditar sobre el sacrificio de Jesús y el derramamiento de su sangre por la humanidad el Jueves Santo.


Letanías de la Preciosa Sangre de Jesucristo



Señor, ten piedad de nosotros.
Cristo, ten piedad de nosotros.
Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.

Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un sólo Dios, 

Sangre de Cristo, Sangre del Unigénito del Padre Eterno: Sálvanos.
Sangre de Cristo, Sangre del Verbo Encarnado 
Sangre de Cristo, corriendo a la tierra en la agonía
Sangre de Cristo, brotando en la flagelación
Sangre de Cristo, emanando en la coronación de espinas
Sangre de Cristo, derramada en la Cruz
Sangre de Cristo, el precio único de nuestra salvación
Sangre de Cristo, sin la cual no hay perdón
Sangre de Cristo, en la Eucaristía bebida y baño de las almas
Sangre de Cristo, río de Misericordia
Sangre de Cristo, vencedora de los demonios
Sangre de Cristo, fortaleza de los mártires
Sangre de Cristo, fuerza de los confesores
Sangre de Cristo, que engendra vírgenes
Sangre de Cristo, constancia de los tentados
Sangre de Cristo, alivio de los enfermos
Sangre de Cristo, consuelo de los que lloran
Sangre de Cristo, esperanza de los que hacen penitencia
Sangre de Cristo: alivio de los moribundos
Sangre de Cristo, paz y dulzura de los corazones
Sangre de Cristo, prenda de la Vida Eterna
Sangre de Cristo, que libera a las almas del lago del Purgatorio
Sangre de Cristo, dignísima de toda gloria y honor

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, 
Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo, 
Ten Misericordia de nosotros.

- Señor, Tú nos redimiste en tu Sangre, 
- e hiciste de nosotros un Reino para Dios y Padre tuyo.

Oración

Omnipotente y Sempiterno Dios, que constituiste a tu Unigénito Hijo Redentor del mundo y quisiste aplacarte con su Sangre; te suplicamos nos concedas que de tal modo veneremos el precio de nuestra Redención, que por su virtud seamos preservados en la tierra de los males de la vida presente, para que gocemos en el Cielo de su fruto eterno. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

¿Por qué Julio está dedicado a la Preciosa Sangre de Cristo?



Un Papa estableció esta fiesta cuando se vio exiliado de Roma.

Una devoción particular en la Iglesia Católica relacionada con la Pasión de Jesucristo consiste en honrar su Preciosa Sangre. Es un reconocimiento del sacrificio de Jesús y de cómo derramó su sangre para la salvación de la humanidad. 

Además, esta sangre se hace presente a través del don de la Eucaristía y es algo que podemos consumir en la misa, junto con el cuerpo de Cristo, bajo la apariencia de pan y vino.

Con el tiempo, la Iglesia desarrolló varias fiestas de la Preciosa Sangre, pero no fue hasta el siglo XIX cuando se estableció una fiesta universal.

Durante la Primera Guerra Italiana por la Independencia en 1849, el Papa Pío IX se exilió a Gaeta. Fue allí con Don Giovanni Merlini, tercer superior general de los Padres de la Preciosa Sangre.

Mientras la guerra seguía en su apogeo, Merlini le sugirió al Papa Pío IX que creara una fiesta universal a la Preciosa Sangre para rogar a la ayuda celestial de Dios para que terminara la guerra y llevar la paz a Roma. 

Pío IX posteriormente hizo una declaración el 30 de junio de 1849 de que tenía la intención de crear una fiesta en honor de la Preciosa Sangre. La guerra pronto terminó y regresó a Roma poco después.

El 10 de agosto lo hizo oficial, y proclamó que el primer domingo de julio se dedicará a la Preciosa Sangre de Jesucristo. Más tarde, el Papa Pío X asignó el 1 de julio como la fecha fija de esta celebración.

Después del Concilio Vaticano II, la fiesta se eliminó del calendario, pero se estableció una Misa votiva en honor de la Preciosa Sangre que se puede celebrar en el mes de julio (como en la mayoría de los otros meses del año).

Por estas razones, todo el mes de julio se dedica tradicionalmente a la Preciosa Sangre, y se alienta a los católicos a meditar en el sacrificio profundo de Jesús y el derramamiento de su sangre por la humanidad.

A continuación se muestra la oración de apertura de la Misa votiva, así como una oración adicional que puede usarse como nuestra propia meditación u oración personal durante el mes de julio.

"Oh Dios, que por la Preciosa Sangre de tu Unigénito has redimido al mundo entero,
conserva en nosotros la obra de tu misericordia,
para que, honrando siempre el misterio de nuestra salvación,
Podamos merecer la obtención de sus frutos.
Por nuestro señor Jesucristo, tu Hijo.
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén."

Admitido a tu mesa sagrada, oh Señor, hemos sacado con alegría el agua de las fuentes del Salvador: Oh, sangre, te suplicamos, te conviertas en una fuente de agua que brota de la vida eterna.