> SoydelaVirgen : 07/18/20

--------------------------------------------- San Martin de Tours y La Virgen de los Buenos Aires / La Inmaculada Concepción y San Ponciano | Patronos de la Ciudad de Buenos Aires / Patronos de la Ciudad de La Plata -----------------------

Novena a San Pantaleón, mártir y patrono de los médicos



Todos los días comenzamos con:

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Pedimos perdón a Dios por nuestros pecados. Rezamos Pésame Dios mío... 

Rezamos la Oración de cada día.

DÍA 1: POR UNA ENFERMEDAD FÍSICA

“Si estás enfermo, hijo mío, riega al Señor y Él te sanará” (Eclo 38, 9)

Señor Jesús, para Vos todas las cosas son posibles. La persona que quiero está enferma. Te doy gracias porque sé que estás haciendo lo mejor por ella. Dale el alivio, el consuelo y la fortaleza que necesita mientras dura su enfermedad. Jesús, que te compadecías de los enfermos y los que sufren, te pido, por la intercesión de San Pantaleón, que bendigas a (se dice el nombre de quien se pide), y que lo sanes. Dale, también, Señor, la seguridad de que no está solo en su dolor. Amén.

Rezamos la Oración a San Pantaleón, un Padre Nuestro, Avemaría y Gloria. 

Mes de Julio dedicado a la Virgen del Carmen - Día 11°



Día XI

Por la señal de la Santa Cruz. Señal de la Cruz. 

Oración inicial 

Madre mía amantísima  del Carmen, aquí vengo a vuestra presencia con el más profundo respeto y veneración a ofreceros el ejercicio de este día, que consagro a vos por haberme admitido, a mí, el más miserable de los hombres, entre vuestros hijos predilectos los Carmelitas, para favorecerme con vuestra especial protección y amor. Yo os doy miles de gracias por ello, Madre mía, y os suplico que iluminéis mi entendimiento e inflaméis los efectos de mi corazón, para hacer con verdadero fruto este ejercicio, a fin de que merezca ser recibido por vos como un obsequio de vuestro hijo. Amén.

¿Que significa el santo Escapulario?

I

Nunca se cansa el corazón de una madre de dar nuevas muestras de su entrañable amor a sus hijos, cómo lo vemos en María santísima respecto de los Carmelitas. Mil veces había manifestado ya su amor predilecto y especial protección con palabras, con obras y hasta con milagros estupendos, y ella había recibido también mil manifestaciones de recíproco amor de sus hijos, de su especial devoción, y estaba segura de que la veneraban los Carmelitas como a una madre del todo especial.  ¿A qué vino, pues, esta nueva prueba del santo escapulario? No fue ciertamente porque necesitarán los Carmelitas de nuevas pruebas para su convencimiento, ni porque María dudara del amor de sus hijos, sino porque algunos émulos del Carmelo le disputaban la gloria de ser hijos de María,y quería ella como buena madre responder por todos sus hijos y humillar a sus enemigos, obrando un tal prodigio a la faz del mundo. Y así como Dios, después del diluvio,no obstante de prometer a Noé con su palabra divina que no enviaría a otro diluvio sobre la tierra, pinto el arco en los cielos y le dijo:" será señal de alianza entre mí y la tierra, y le veré y me acordaré de la alianza sempiterna que contigo hecho;" de la misma manera la Virgen santísima queriendo hacer una solemne promulgación de la ley, a muchos desconocída, por la cual, ya antes, había adoptado por hijos a los Carmelitas,les trae el santo escapulario diciéndole las palabras de Dios a Noé: " será confederación de paz y de pacto sempiterno, y le veré y me acordaré que os lo he dado como señal de mi confraternidad" 
     Otras significaciones bellísimas suelen darle también los autores, diciéndolo algunos que en cuanto es un don y un vestido de María, significa el agrado particular qué tiene ella de ser nuestra madre, porque los dones, de vestido principalmente, son indicios de un tiernisimo amor,cómo lo vemos en Ana respecto de Samuel, el Jacobo respecto de José, y otros.
En cuanto Qué es alianza de paz y pacto sempiterno, significa la continua vigilancia Que la virgen tiene de sus religiosos, hermanos y cofrades para alcanzarles las gracias del cielo, a fin de que puedan unirse todos con ella en la patria de los santos. En cuanto que una de sus partes cuelga en la espalda, nos dice que debemos sujetarnos a la santísima voluntad de Dios, cuyo yugo es suave; y en cuanto que otra parte cuelga en el pecho, significa que nuestro corazón debe ser todo de María, y que quiere ella estar empresa en él, según la expresión de los cantares:" ponme como señal sobre tu corazón" y en cuanto cubre la espalda y el pecho significa que la Virgen del Carmen defenderá a sus religiosos y cofrades de los enemigos visibles e invisibles, y que le protegerá en sus necesidades, así del alma como del cuerpo. ¡Cuán grande es la misericordia de María! ¡Cuan llena de gracia y beneficios su protección!

II

     Levanta, alma mía,tubos hasta los cielos y entona un himno de Gloria a la madre de Dios por la Merced tan grande Qué te ha hecho al traer aquella vestidura cuyo aroma, como el de un campo lleno, y mejor que la de Esaú, recrea a tu padre celestial. Bendice a tu madre y alaba su misericordia, porque te ha vestido con vestidos de salud que, como escudo impenetrable, guardan tu alma y tu cuerpo de todas las asechanzas del enemigo. Ella ha querido ensalzarte a presencia de todo el mundo con la preciosa dádiva del santo escapulario, ¿Y no procuraras tu ensalzalsarla y alabar la delante de todas las gentes en reconocimiento por el honor y los privilegios que te da en el santo escapulario? Si no lo haces así, puede ella muy bien quejarse de ti diciendo "hijos crié y ensalce, y ellos de mí se han olvidado" pero no, madre mía del Carmen, no me olvidaré de vos, os alabaré en toda ocasión, os glorificaré delante de todas las gentes, no me avergonzaré de llevar vuestro Santo escapulario, él será el sello que marque mi corazón como cosa vuestra, el será mi arma de defensa en todos los combates con mis enemigos, nunca lo quitaré de mi pecho para que me inspiré santos pensamientos, obras buenas, y los encendidos efectos con que agrade a Jesús y a vos. Venga, madre mía, sobre mí vuestra virtud por medio del santo escapulario, para que forme mi corazón conforme al vuestro y el de Jesús, y así merezca vuestra ayuda y protección cuando os invoque en los peligros de mi vida, ya que el santo escapulario me dice la vigilancia y ayuda que ofreceis a los que le visten con devoción. 

Oración final

Gloriosísima Virgen, Reina de los Ángeles, Madre de baja Dios y de los Carmelitas, María Santísima, yo el más indigno de vuestros hijos acudo a vuestras plantas con el afecto que me inspira vuestro amante corazón y la confianza que me da en santo escapulario, prenda vuestra riquísima y señal de mi salvación, para presentaros las suplicas y afectos que mi corazón ha formado en este día en obsequio vuestro para más amaros y mejor serviros. Vos como Madre de Dios y dispensadora de todas las gracias del cielo, todo lo podéis, y como Madre amante y especial de los que visten vuestro santo escapulario, no os negareis a recibir mis pobres suplicas y alcanzarme el  remedio de mis necesidades, la gracia de que mi alma os ame y sirva cada día mas durante mi vida y después merezca ser ayudado de vos en la hora de mi muerte. 

Pídase  ahora con toda confianza la gracia que se desea alcanzar de la Virgen del Carmen

EJEMPLO

     Se ve claramente en el ejemplo siguiente la vigilancia que tiene María santísima del Carmen por los que visten su santo escapulario. 
  En una Baronia del Abruzo, mientras tres jóvenes trabajaban en el fondo de un pozo, se desplomó el terreno de arriba, y cayendo sobre ellos,los sepultó vivos en la que el estrecho lugar. Después de 3 días de trabajos y fatigas fueron sacados finalmente fuera, uno muerto y dos vivos. Preguntados que fueron estos dos cual había sido su amparo que les había librado de una muerte tan segura, respondieron haber sido la Virgen santísima del Carmen,de la cual eran devotos y llevaban su santo escapulario; porque al caer la tierra la invocaron, y ella con el hábito Carmelitano y capa blanca se puso sobre ellos para impedir que la tierra les hiciese daño en su caída, o les oprimiese, y además con suave y desconocido licor les había alimentado aquellos tres días. Quedaron sorprendidos todos los circunstantes al oír semejante narración, y observando después que el cadáver del compañero difunto no tenía el santo escapulario, quedaron enteramente convencidos que la Virgen del Carmen había sido la que había librado aquellos dos de la muerte.

Obsequio. No quitarse nunca del cuello el santo escapulario de María del Carmen, para estar siempre defendidos con su virtud.

Sentencia. Es tan grande la bondad, misericordia, fidelidad y calidad de esta madre, María santísima del Carmen, para con los hombres que es imposible explicarlo con palabras. (Blosio) 

Oremus.
Deus, qui Beatissimae semper virginis, et genitricis tuae Mariae singulari titulo Carmeli ordinem decorasti: concede propitius, ut cujus hodie commemorationem solemni celebramus officio, ejus muniti presidiis ad gaudia sempiterna pervenire mereamur. Qui vivis, et regnas in secula seculorum. Amen.

Oración Medieval a la Virgen María pidiendo el Fin de la Peste: Stella Caeli



María, tú que eres la Estrella del Cielo,
que concebiste, diste a luz y amamantaste al Señor,
y así, con tu divina maternidad destruiste la peste de la muerte,
que los primeros paddres habían introducido en el mundo
por el pecado original. 
Recibe Señora, nuestras oraciones,
y pídele a Jesús por el mundo entero,
porque tu Hijo, que nada te niega, te lo concederá.

Señor, escúchanos,
para que se apague el mal que hace sufrir a toda la tierra.
Jesús, sálvanos de esta peste
para lo cual reza por nosotros la Virgen, tu Madre.

- En nuestros momentos de tribulación y angustia
- socorrénos, purísima Virgen María 

Oremos. Dios de la misericordia, Dios de la piedad, Dios del perdón, que te conmueves siempre por la aflicción de tu pueblo. Ven en nuestra ayuda con tu gracia divina para que, por intercesión de la Santísima Virgen María y de todos los santos, nos liberemos de cualquier contagio y nos salvemos de todo peligro. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Salud de los enfermos, ruega por nosotros
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros

Mes de Julio dedicado a la Virgen del Carmen - Día 10°



DIA X

Por la señal de la santa cruz. Señal de la Cruz.

Oración inicial

Madre mía amantísima del Carmen, aquí vengo a vuestra presencia con el más profundo respeto y veneración a ofreceros el ejercicio de este día, que consagro a vos por haberme admitido, a mí, el más miserable de los hombres, entre vuestros hijos predilectos los Carmelitas, para favorecerme con vuestra especial protección y amor. Yo os doy miles de gracias por ello, Madre mía, y os suplico que iluminéis mi entendimiento e inflaméis los efectos de mi corazón, para hacer con verdadero fruto este ejercicio, a fin de que merezca ser recibido por vos como un obsequio de vuestro hijo. Amén.

Aparición y promesa de la Virgen del Carmen a San Pedro Tomás

I

Una de las gracias más grandes y menos conocida que la Virgen Santísima ha hecho a su predilecta Orden carmelitana, es la revelación y promesa que la misma hizo a San Pedro Tomás.
Este santo Carmelita, Patriarca de Constantinopla y Legado de los Pontifices y Emperadores, tenia un amor grande a su religión y una devoción ardentisima a su Patrona y Madre especial, la Virgen María del Carmen.
Pasaba las noches en oración y con fervorosos suspiros pedía a su amantísima Madre por la conservación y aumento de aquella Orden que tan graciosamente había querido distinguir con su especial protección y amparo. Una noche, que era la de Pentecostés, encendido con nuevos fervores y rogando con más instancia y más suspiros a la Virgen del Carmen Madre, a quien confiaba todas sus penas, se le apareció la Santísima Virgen y le consoló con estas dulces palabras: Confia, Pedro, que la religión de los Carmelitas durará hasta el fin del mundo, pues ya lo alcanzó de mi Hijo, Elías su institutor en el monte Tabor. ¡Qué consuelo tan grande para aquel Carmelita tan amante de su religión! iY qué gracia tan singular hecha a esta Orden de María!
Esta gracia, aunque dice María que Elías, fundador de la Orden, la alcanzó de su Hijo en el Tabor, cuando la Transfiguración del Señor, no cabe duda de que fué concedida por los méritos y para gloria de María, pues no quiso Dios que siendo esta orden obra de su Madre, concluyese como las demás, y concediéndole la gracia de su duración perpetua, le daba a su Madre una gloria perenne en la tierra, haciendo que haya siempre Carmelitas que le den gloria y honor. De suerte que es gracia de María, aunque procediese de Dios, porque sus méritos y su amor a la Orden movieron a la Misericordia Divina; por eso se encarga ella misma de anunciarla a los Carmelitas,como privilegio alcanzado por ella para su familia.
¿ No es esta una como gloria bien singular y extraordinaria de la Orden Carmelitana? ¿No es este un nuevo prodigio del amor entrañable que María tiene á los Carmelitas? ,¿Quién puede gloriarse con semejante favor? Sólo la Orden del Carmen, que tiene la especial protección y amor de María unirá en los últimos días las alabanzas y le tributa en la tierra las eternas misericordias que le cantará en el cielo.

II

Aqui tienes, alma mia, un nuevo motivo que te obliga a dar gracias a tu amantisima Madre, que no cesa de conceder privilegios y favores a su amada religión del Carmen; aprende aqui, a ejemplo de este Santo Carmelita, a acudir con fervor y constancia a la Virgen del Carmen en todas tus necesidades con el afecto de un verdadero hijo, a depositar en ella todas las penas de tu corazón, y a pedirle que conserve y aumente esta sagrada religión del Carmen, de la que eres miembro, que tanta gloria le da en la tierra; que toque los corazones de los fieles para que vistan su santo Escapulario, entren en su hermandad y filiación, y se aumente asi el número de sus hijos. Y si alcanzó para su Orden la gracia de su duración perpetua, también alcanzará para ti de su Hijo, esta buena Madre, si acudes a Ella con fervor, la posesión eterna de la gloria, que es nuestro fin principal y el último al que deben dirigirse todas nuestras acciones; porque una cosa sola es necesaria, la salvación del alma; y esta salvación, esta posesión eterna de la gloria nadie te la alcanzará mejor que María, porque ninguna gracia, dice San Bernardo, viene del Cielo, si no pasa por las manos de María: de aquí que nadie puede entrar en la gloria, según San Buenaventura, si no es por la ayuda de María, porque ella dispensa con propias manos todos los dones, virtudes y gracias a quienes quiere, cuando quiere y como quiere.
Acude, pues, a esta santísima Madre, y no te olvides de pedirle por el aumento y conservación de esta religión, de cuya gloria y de cuyos méritos participas, para que perpetuamente sea Ella glorificada en la tierra por sus hijos los Carmelitas, en quienes halla su corazón todas sus complacencias. Pero no basta la oración; debes trabajar cuanto esté de tu parte para que otros gocen de tanto bien como es la filiación de María, y con ello será tu Madre más glorificada.

Oración final

Gloriosísima Virgen, Reina de los Ángeles, Madre de Dios y de los Carmelitas, María Santísima, yo el más indigno de vuestros hijos acudo a vuestras plantas con el afecto que me inspira vuestro amante corazón y la confianza que me da en santo escapulario, prenda vuestra riquísima y señal de mi salvación, para presentaros las suplicas y afectos que mi corazón ha formado en este día en obsequio vuestro para más amaros y mejor serviros. Vos como Madre de Dios y dispensadora de todas las gracias del cielo, todo lo podéis, y como Madre amante y especial de los que visten vuestro santo escapulario, no os negareis a recibir mis pobres suplicas y alcanzarme el remedio de mis necesidades, la gracia de que mi alma os ame y sirva cada día mas durante mi vida y después merezca ser ayudado de vos en la hora de mi muerte.

Pídase ahora con toda confianza la gracia que se desea alcanzar de la Virgen del Carmen.

EJEMPLO

Vivia en Medina del Campo el Venerable Francisco Yepes, hermano de Nuestro Padre San Juan de la Cruz y terciario de Nuestra Señora del Carmen, y habiendo sido llamado con mucha prisa en una ocasión, al salir se olvidó del santo Escapulario. Estaba cerca de Olmedo, cuando al ir a acostarse advirtio que le faltaba el Escapulario, y afligido grandemente, pidió perdón a la Virgen de su inadvertencia.
Cansado del viaje se durmió, al despertar la mañana siguiente, halló cerca de si el santo Escapulario, y admirado y dirigiendose a la Virgen la dijo: "¿Qué es es esto, Señora, que en lugar del castigo que merece mi negligencia me habéis hecho un tal favor? Yo, hijo, le respondió amorosamente la Virgen, lo he traído de Medina donde sin acordarte lo has dejado.

En otra ocasión, al despojarse el mismo Venerable Francisco Yepes, se le rasgó el Escapulario de tal manera, que quedó hecho dos pedazos. Afligido, por no tener entonces con qué componerlo, asi roto se lo colgó en cuello y se durmió. Al despertar el día siguiente, encontró el Escapulario cosido y arreglado, y para que no dudase que era María su Madre quien habia hecho un oficio tan caritativo con él, le dijo la misma Virgen: " Yo, hijo, lo he cosido y arreglado. Procura que muchos le vistan, que por el placer que me dan los que le visten y guardan con devoción, yo a estos tales les premiaré a su tiempo." Sirvieron estas palabras para enseñarle y enfervorizarle para nunca dejar esta Insignia de María y para enseñarnos a nosotros el placer que tiene la Madre de Dios de que vistan su santo Escapulario del Carmen, y se aumente por nuestra solicitud y trabajo el número de sus devotos.

Obsequio. Procurar inducir A algunos a que vistan el santo Escapulario del Carmen, conforme a los deseos de María nuestra buena Madre.

Sentencia. El que sirve a esta Reina está seguro de conseguir el Paraíso, como si estuviera en él. (Guerrico Abad.)

Oremus.
Deus, qui Beatissimae semper virginis, et genitricis tuae Mariae singulari titulo Carmeli ordinem decorasti: concede propitius, ut cujus hodie commemorationem solemni celebramus officio, ejus muniti presidiis ad gaudia sempiterna pervenire mereamur. Qui vivis, et regnas in secula seculorum. Amen.