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--------------------------------------------- San Martin de Tours y La Virgen de los Buenos Aires / La Inmaculada Concepción y San Ponciano | Patronos de la Ciudad de Buenos Aires / Patronos de la Ciudad de La Plata -----------------------

Oraciones a San José



ACORDAOS

Acordaos, oh castísimo esposo de la Virgen María y amable protector mío San José, que jamás se ha oído decir que ninguno haya invocado vuestra protección e implorado vuestro auxilio sin haber sido consolado. Lleno, pues, de confianza en vuestro poder, ya que ejercisteis con Jesús el cargo de Padre, vengo a vuestra presencia y me encomiendo a Vos con todo fervor. No desechéis mis súplicas, antes bien acogedlas propicio y dignaos acceder a ellas piadosamente. Amén.

ORACIÓN DEL PAPA LEÓN XIII

A Vos, bienaventurado José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.

Proteged, oh providentísimo Custodio de la Divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y de corrupción; asistidnos propicio desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defended la Iglesia santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio para que a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir, y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

¡Glorioso Patriarca San José!, animado de una gran confianza en vuestro gran valimiento, a Vos acudo para que seáis mi protector durante los días de mi destierro en este valle de lágrimas. Vuestra altísima dignidad de Padre putativo de mi amante Jesús hace que nada se os niegue de cuanto pidáis en el cielo. Sed mi abogado, especialísimamente en la hora de mi muerte, y alcanzadme la gracia de que mi alma, cuando se desprenda de la carne, vaya a descansar en las manos del Señor. Amén.

Jaculatoria. Bondadoso San José, Esposo de María, protegednos; defended a la Iglesia y al Sumo Pontífice y amparad a mis parientes, amigos y bienhechores.

VISITA A SAN JOSÉ

¡Oh castísimo esposo de la Virgen María, mi amantísimo protector San José! Todo el que implora vuestra protección experimenta vuestro consuelo. Sed, pues, Vos mi amparo y mi guía. Pedid al Señor por mí; libradme del pecado, socorredme en las tentaciones y apartadme del mal y del pecado. Consoladme en las enfermedades y aflicciones. Sean mis pensamientos, palabras y obras fiel trasunto de cuanto os pueda ser acepto y agradable para merecer dignamente vuestro amparo en la vida y en la hora de la muerte. Amén.

Jaculatoria.-¡Oh glorioso San José! Haced que sea constante en el bien; corregid mis faltas y alcanzadme el perdón de mis pecados.

¿Por qué los Miércoles están consagrados a San José?



El miércoles es el día elegido por la devoción para honrar a San José y alcanzar la gracia de una buena muerte.

Desde los siglos apostólicos ha sido el miércoles el objeto de una devoción particular en la Iglesia de Oriente y en la de Occidente.

Era un día de ayuno y de reunión en los sitios de oración o en los sepulcros de los mártires, a donde acudían muy temprano, y no salían hasta la hora nona, es decir hasta las tres de la tarde en que acababa la misa.

Y el ayuno que se practicaba en este día se llamaba “pequeño ayuno”, porque tenía tres horas menos que el de la Cuaresma, de las cuatro Témporas y de las vigilias de las grandes festividades, y porque no era de obligación tan estricta.

Aniversario de la Canonización del Santo Padre Pío de Pietrelcina



Hoy se cumplen dieciocho años de la canonización del Santo Padre Pío de Pietrelcina por el Papa San Juan Pablo II.

SÚPLICAS
DE JUAN PABLO II

"Enséñanos también a nosotros, te pedimos, la humildad del corazón para formar parte de los pequeños del Evangelio, a quienes el Padre les ha prometido revelar los misterios de su Reino.

"Ayúdanos a rezar sin cansarnos nunca, seguros de que Dios conoce lo que necesitamos, antes de que se lo pidamos.

"Danos una mirada de fe capaz de capaz de reconocer con prontitud en los pobres y en los que sufren el rostro mismo de Jesús.

"Apóyanos en la hora del combate y de la prueba y, si caemos, haz que experimentemos la alegría del sacramento del perdón.

"Transmítenos tu tierna devoción a María, Madre de Jesús y nuestra".

"Acompáñanos en la peregrinación terrena hacia la patria bienaventurada, donde esperamos llegar también nosotros para contemplar para siempre la Gloria del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

(Oración pronunciada por Juan Pablo II en la Misa de canonización del padre Pío celebrada el 16 de Junio de 2002)

Ángelus Domini



"El Ángelus su estructura sencilla, el carácter bíblico, el origen histórico que lo enlaza con la invocación de la incolumidad en la paz, el ritmo casi litúrgico que santifica momentos diversos de la jornada, la apertura hacia el misterio pascual, por lo cual mientras conmemoramos la Encarnación del Hijo de Dios pedimos ser llevado "por su pasión y cruz a la gloria de la resurrección", hace que a distancia de siglos conserve inalterado su valor e intacto su frescor... quedan inmutados el valor de la contemplación del misterio de la Encarnación del Verbo, del saludo a la Virgen y del recurso a su misericordiosa intercesión y, no obstante el cambio de las condiciones de los tiempos, permanecen invariados para la mayor parte de los hombres esos momentos característicos de la jornada mañana, mediodía, tarde que señalan los tiempos de su actividad y constituyen una invitación a hacer un alto para orar". (Marialis cultus, Pablo VI).

- El Ángel del Señor anunció a María 
- y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo

Dios te salve María llena eres de gracia ... 

- He aquí la esclava del Señor 
- hágase en mí según tu Palabra 

Dios te salve María llena eres de gracia ...

- Y el Verbo Divino se hizo carne 
- y habitó entre nosotros 

Dios te salve María llena eres de gracia ... 

- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios
- para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. 

Oremos. 
Infunde, Señor, tu gracia en nuestros corazones, para que habiendo conocido por medio del anuncio del Ángel, el misterio de la Encarnación de tu Hijo, alcancemos por medio de los méritos de su Pasión y de su Cruz, la gloria de su Resurrección. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén. 

Gloria al Padre ... (tres veces)




Oraciones Principales de la Santísima Virgen María



AVE MARÍA

Dios te salve, María, llena de gracia, el Señor es contigo. Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

SALVE 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

ACORDAOS 

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante Vos. Oh madre de Dios, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benigna mente. Amén.

BENDITA SEA TU PUREZA 

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea, en tan graciosa belleza. A Ti celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día, alma vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía. Amén.

BAJO TU AMPARO
(Antífona Mariana Sub tuum praesidum)

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen gloriosa y bendita.

- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

CONSAGRACIÓN A NUESTRA SEÑORA 

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Oh Madre de bondad, guardame y defiéndeme y utilizame, como instrumento y posesión tuya. Amén.

CÁNTICO EVANGÉLICO DEL
MAGNIFICAT 
(Utilizado en la Oración de Vísperas)

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahám y su descendencia por siempre. Gloria al Padre.




Novena a san Juan Bautista



San Juan Bautista, junto con la Virgen Santísima y Nuestro Señor Jesucristo, es el único santo que se le celebra el nacimiento o Natividad. Ya que él cumple una misión muy importante en la vida de Cristo, ya que es el Precursor, él que le prepara el camino.

ORACIONES INICIALES PARA TODOS LOS DÍAS

Indicaciones importantes:

1. Ponerse en la presencia de Dios; 
2. tener al lado un recipiente con agua bendita 
para hacerse la Señal de la Cruz al inicio 
y final de la Oración;
3. tener al lado una Biblia para la reflexión
de cada día de la Novena.

Acto de contrición

Oh, Padre misericordioso, que desde el seno materno, predestinaste a San Juan Bautista, para que fuera Precursor del Mesías, preparando por medio de la austeridad, de su persona y la predicción de la palabra, el corazón de todos los hombres, llevándolos al arrepentimiento, a través del bautismo penitencial, para el encuentro con Jesucristo, Tu Hijo que vive y Reina por los siglos de los siglos. Amén

GOZOS

Oh, Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. Profeta de soledades. Labio hiciste de tus iras. Para fustigar mentiras Y para gritar verdades.
Oh, Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. El desierto encendido fue tu ardiente maestro para allanar montañas Y encender los senderos.
Oh Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. Vio como el cielo se abría Sobre el cordero de Dios Y su vos le anunciaría que por siempre unió a los dos.
Oh Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón.Más aun en su presencia, Con humilde sumisión, Pide el que es Dios por esencia, Para empezar su misión.
Oh Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. Oh sin par doxología Voz del Padre en el Jordán, El Hijo que la acogía y la Paloma que ardía Sobre Jesús y San Juan. Oh Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. Por fin en un banquete Y en el placer de un ebrio, Y el vino de tu sangre santifico el desierto.
Oh Glorioso Bautista alcánzanos Del Señor misericordia y perdón. Profeta de soledades, Labio hiciste de tus iras. Para fustigar mentiras Y para gritar verdades. Amén.

ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Oh, Glorioso San Juan Bautista, que durante toda tu vida diste testimonio del total desprendimiento de las cosas terrenas cumpliendo con humildad Y fidelidad la voluntad del Padre Celestial, como verdadero Precursor del Mesías y poco, con sencillez del deber cumplido, fuiste desapareciendo para que Cristo Salvador inaugurara el Reino de Dios entre los hombres. Ayúdanos a vivir, según el ejemplo admirable que Tú nos das, para que un día podamos contar contigo en las Mansiones Celestiales las glorias y alabanzas de nuestro Creador. Amén.

REFLEXIÓN PARA CADA DÍA 

DÍA PRIMERO
Anuncio del Nacimiento de Juan Bautista (Lc 1, 5-25)

DÍA SEGUNDO
Nacimiento y Circuncisión de Juan Bautista (Lc 1, 57-58)

DÍA TERCERO
Predicación de Juan Bautista (Lc 3, 1-18)

DÍA CUARTO
Juan Bautista Bautiza a Jesús (Mt 3, 13-17)

DÍA QUINTO
Este es el Cordero de Dios, que Quita el Pecado del Mundo (Jn 1, 19-37)

DÍA SEXTO
Ultimo Testimonio de Juan Bautista (Jn 3, 23-36)

DÍA SÉPTIMO
Prisión de Juan Bautista (Lc 3, 19-20)

DÍA OCTAVO
Muerte de Juan Bautista (Mc 6, 17-29)

DÍA NOVENO
Testimonio de Jesús sobre Juan Bautista (Lc 7, 24-30)

ORACIÓN PARA CADA DÍA DESPUÉS 
DE LA LECTURA 

Sagrado precursor de Cristo, que santificado en el vientre de vuestra madre, fuiste la admiración del mundo en el ejercicio de las virtudes y en los privilegios con que te enriqueció Dios. Ángel en la castidad, apóstol en el celo y predicación, y mártir en la constancia con que por reprender al incestuoso Herodes ofrecisteis la cabeza al cuchillo, y en las luces sobrenaturales de que te dotó el cielo, profeta del que llegó a decir el mismo Cristo: "Entre los nacidos de las mujeres ninguno mayor que Juan Bautista"; suplica al Señor que:

por tu penitencia me haga mortificado,
por tu soledad, recogido,
por tu silencio, callado,
casto por tu virginidad,
espiritual por tu contemplación,
e invencible a mis pasiones por la victoria que tu alcanzaste de tus enemigos, para que logre verte en la patria eterna. Amén.

Esta Novena puede ser rezada tanto para la 
Solemnidad de la Natividad de san Juan Bautista (24 de Junio), como para la Memoria Litúrgica del Martirio de san Juan Bautista (29 de agosto). 

San Miguel Arcángel




El nombre de Miguel (en hebreo, "¿quién es como Dios?") recuerda la batalla que se libró en el cielo entre el arcángel "príncipe de la milicia celestial" y el demonio. En la gigantesca lucha entre el bien y el mal, que continúa en la tierra, le corresponde a San Miguel ayudarnos y librarnos. La Iglesia invoca a San Miguel como su defensor. 

Dios a veces usa como Mensajeros a aquellos que siempre están con Él como espíritus. Los que anuncian noticias de menor importancia se llaman ángeles; los encargados de entregar mensajes más importantes se llaman arcángeles.

Por eso es que a la Virgen María no se le envió un ángel común, sino al arcángel Gabriel. Pues para la entrega de este mensaje, el más sublime de todos, era apropiado que se enviara al ángel más alto. Sus nombres individuales también se dan para indicar el tipo de ministerio en el que cada uno es poderoso.

Siempre que se debe realizar alguna misión que requiere de un gran poder, aparece San Miguel. A partir de sus acciones y su nombre, debemos entender que nadie puede hacer lo que solo Dios tiene el poder de hacer. De ahí que el viejo enemigo, que por orgullo aspiraba a ser como Dios diciendo: "Al cielo subiré; sobre las estrellas de Dios levantaré mi trono; subiré a las alturas de las nubes; seré como el Altísimo" (Is. 14: 13-14), en la consumación del mundo, cuando será dejado como presa de su propia vanidad en el castigo eterno, se nos presenta como a punto de entrar en combate con Miguel el Arcángel, según las palabras de San Juan: "Y se hizo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles pelearon contra el dragón" (Apoc. 12: 7). De manera similar, Gabriel, cuyo nombre significa Fuerza de Dios, fue enviado a la Virgen María para anunciar la venida de Aquel que, aunque se dignó asumir la apariencia de humildad, llegaría para vencer a los espíritus etéreos. El nombre de Rafael se interpreta como Medicina de Dios, porque tocó los ojos de Tobías para sanarlos y disipó la oscuridad de su ceguera.


San Miguel es uno de los principales ángeles; su nombre se encuentra cuatro veces en la Escritura:

(1) Daniel 10,13-21: Gabriel le dice a Daniel, cuando él le pide a Dios que le permita a los judíos volver a Jerusalén: "El Ángel (B.D., príncipe) del Reino de Persia me ha hecho resistencia… pero Miguel, uno de los Primeros Príncipes, ha venido en mi ayuda… Nadie me presta ayuda para esto, excepto Miguel, vuestro Príncipe.”

(2) Daniel 12: el Ángel, hablando del fin del mundo y del Anticristo dice: “En aquel tiempo surgirá Miguel, el gran Príncipe que defiende a los hijos de tu pueblo."

(3) En la epístola católica de San Judas 1,9: “En cambio el arcángel Miguel, cuando altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, etc.” San Judas alude a la antigua tradición judía de una disputa entre San Miguel y Satanás sobre el cuerpo de Moisés, un relato de lo cual también se puede encontrar en el libro apócrifo de la asunción de Moisés (Orígenes, "De principiis", III.2.2). San Miguel escondió la tumba de Moisés; sin embargo Satanás al destaparla, trató de seducir al pueblo judío al pecado del culto a los héroes. San Miguel también custodia el cuerpo de Eva, de acuerdo a la “Revelación de Moisés” (“Evangelios Apócrifos”, etc., ed. A. Walker, Edimburgo, p.647).

(4) Apocalipsis 12,7: “Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón.” San Juan habla del gran conflicto al final de los tiempos, que refleja también la batalla en el cielo al principio de los tiempos. De acuerdo a los Padres a menudo hay controversia sobre San Miguel en la Escritura donde no se menciona su nombre. Dicen que él era el querubín que estuvo en la puerta delparaíso, “para guardar el camino del árbol de la vida” (Gén. 3,24), el ángel a través de quien Dios publicó el Decálogo para su pueblo escogido, el ángel que se puso en el camino para estorbarle a Balaam (Núm. 22,22 ss.), el ángel que puso en fuga al ejército de Senaquerib (2 Ry. 19,35).

Según estos pasajes bíblicos, la tradición cristiana le da a San Miguel cuatro oficios:

• Pelear contra Satanás.

• Rescatar las almas de los fieles del poder del enemigo, especialmente a la hora de la muerte.

• Ser el campeón del pueblo de Dios: los judíos en la antigua Ley, los cristianos en el Nuevo Testamento; por lo tanto él era el patrón de la Iglesia, y de la orden de caballeros durante la Edad Media.

• Llamar de la tierra y traer las almas de los hombres a juicio (signifer S. Michael repraesent et eas in lucam sanctam, Offert. Miss Defunct. "Constituit eum principem super animas suscipiendas", Antiph. off. Cf. El Pastor de Hermas, III, Simil. 7, 3).