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--------------------------------------------- San Martin de Tours y La Virgen de los Buenos Aires / La Inmaculada Concepción y San Ponciano | Patronos de la Ciudad de Buenos Aires / Patronos de la Ciudad de La Plata -----------------------

Oración de la Mañana (Domingo en Período de Pandemia)



En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. (Podemos hacer la Señal de la Cruz, mojando nuestra frente con Agua Bendita)

Este Domingo, día semanal de la Pascua, este Domingo que siempre es el Día de la Resurrección. 

Le decimos a Jesús: 
"En este Domingo, bendícenos, Señor"

- Señor Jesús, Sol que naces de lo Alto y Primicia de la humanidad resucitada, haz que siguiéndote a Ti, no caminemos nunca en sombra de muerte, sino que tengamos siempre la Luz de la Vida. 

- Señor Jesús, al consagrar nuestra Oración Matutina en memoria de tu Santa Resurrección, te pedimos que la esperanza de participar de tu gloria, ilumine todo nuestro día.

Dios todopoderoso, de quien dimana la bondad y hermosura de todo lo creado, haz que comencemos en este día con ánimo siempre alegre y que realicemos nuestras obras movidos por el amor a Ti y a los hermanos. 
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. 


Al Cristo Crucificado, le pedimos que nos salve, que nos ayude a salir de esta pandemia, le pedimos a ese Cristo, que conoce el dolor, pero también en su resurrección, conoce la victoria. 

Señor Jesús, Santo Cristo, Esperanza que nunca nos defrauda, ten piedad de nosotros y líbranos de todo mal. Te suplicamos que doblegues el flagelo de este virus, que se difunde entre nosotros, que cures a los enfermos, preserves a los sanos, sostengas a los que trabajaban por la salud de todos. Muéstranos tu rostro de misericordia, sálvanos por tu gran amor. Te lo pedimos por la intercesión de María, Tu Madre y madre nuestra, que con su amor fiel nos acompaña. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. 

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 


Virgen Madre nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza, Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María. Amén. 

26 de Julio: Memoria Litúrgica de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María



Cada 26 de julio se celebra en la Iglesia Católica la fiesta de los padres de la Santísima Virgen María y abuelos de Jesús, San Joaquín y Santa Ana.

Ambos santos, llamados patronos de los abuelos, fueron personas de profunda fe y confianza en Dios; y los encargados de educar en el camino de la fe a su hija María, alimentando en ella el amor hacia el Creador y preparándola para su misión.

Benedicto XVI, un día como hoy en 2009, resaltó -a través de las figuras de San Joaquín y Santa Ana-, la importancia del rol educativo de los abuelos, que en la familia “son depositarios y con frecuencia testimonio de los valores fundamentales de la vida”.

Prefacio Propio de Santiago "El Mayor", Apóstol (25 de Julio, Fiesta)

PREFACIO

V. El Señor esté con vosotros. 
R. Y con tu espíritu. 

V. Levantemos el corazón. 
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor. 

V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios. 
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación,
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre Santo,
Dios todopoderoso, Pastor eterno.

Porque Santiago, testigo predilecto,
anunció el Reino que viene 
por la Muerte y Resurrección de tu Hijo,
y, el primero entre los apóstoles, bebió el Cáliz del Señor.

Con su guía y patrocinio
se conserva la fe en España y en los pueblos hermanos
y se dilata por toda la tierra,
mientras tu Apóstol alienta a los que peregrinan
para que lleguen finalmente a Ti, por Cristo, Señor nuestro.

Por eso, Señor,
con todos los ángeles
te alabamos ahora y por siempre,
diciendo con humilde fe:

Prefacio Propio de Santa María Magdalena (22 de Julio - Fiesta)

Prefacio
APÓSTOL DE LOS APÓSTOLES

V. El Señor esté con ustedes.
R. Y con tu espíritu.
V. Levantemos el corazón.
R. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R. Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario
es nuestro deber y salvación,
glorificarte, Padre omnipotente,
porque tu misericordia no es menor que tu poder
por medio de Cristo Señor nuestro.

El se apareció en el huerto a María Magdalena,
porque ella lo amó mientras vivía,
lo vio morir en la cruz
lo buscó yacente en el sepulcro
y fue la primera en adorarlo cuando resucitó de entre los muertos;
así fue honrada con el oficio del apostolado entre los apóstoles
para que ellos anunciaran la buena noticia de la vida nueva
hasta los confines del mundo.

Por eso nosotros, con los ángeles y todos los santos
te alabamos llenos de gozo, cantando:

Sábado de Julio: La Virgen María y la Preciosísima Sangre de Cristo



Entre los atributos divinos se encuentra la omnisciencia, es decir, conocer todas las cosas creadas, pasadas, presentes y futuras, siendo que para Dios no hay sino cosas presentes a su vista que es eterna. A su visión eterna de las cosas pertenece el ver siempre la Sangre Preciosísima de Jesucristo siendo derramada por la reparación de la gloria de Dios y la salvación de muchos.

A esta visión eterna de la Sangre redentora, ciertamente pertenece también María Santísima como cooperadora en el ofrecimiento de la misma, al igual que en el misterio de la Encarnación del Verbo, Ella es parte integral del mismo por un único y mismo decreto eterno, como enseña Pío IX en su bula Ineffabilis Deus. Es decir, Dios, desde la eternidad, ve y conoce a su Madre como vinculada a su misma Sangre por el lazo más estrecho que se puede pensar que es la maternidad divina. De su sangre purísima, el Verbo de Dios tomará su propia Carne y Sangre.

Este misterio que Dios conoce y quiere desde la eternidad se irá revelando a María en el transcurso de su vida y Ella, siempre dócil al Espíritu Santo, lo meditará y contemplará de modo a responder con total libertad a lo que Dios ha dispuesto.

Hay un cierto matrimonio espiritual entre el Hijo de Dios y la naturaleza humana y, como enseña Santo Tomás, por su aceptación y consentimiento libre, sobrenatural y meritorio, María realiza esta unión en nombre de la toda la naturaleza humana (III, q.30, a.1).

Sí, María quiere ofrecer la Sangre divina por todos los hombres, pero, lamentablemente, sabe muy bien que son pocas las almas que aceptan este ofrecimiento generosísimo. ¿Cuál no será su dolor por cada gota de esta Sangre que cae en tierra sin ser aprovechada? Muchas de estas gotas divinas han caído desaprovechadas a lo largo de la historia y ¿cuánto más en nuestros tiempos de apostasía silenciosa (y no tan silenciosa a veces)? pues la secta modernista ha hecho todo lo que ha podido para cambiar el significado tradicional de la Preciosísima Sangre.

Y si repasamos nuestra propia vida, ¿no será que tal vez encontremos momentos donde también hemos renunciado a esta Sangre viviendo como no debíamos? En este mes de julio, dedicado a la adoración de la Sangre divina, precio de nuestra salvación, abramos nuestras almas para que María derrame sobre nosotros esta Sangre que limpia todos los pecados y hace germinar las vírgenes: “lavábis me et super nívem dealbábor. Me lavarás y quedaré más blanco que la nieve”.

Mes de Julio dedicado a la Virgen del Carmen - Día 18°

DÍA XVIII 

Por la señal de la santa cruz. Señal de la Cruz. 

Oración inicial 

Madre mía amantísima  del Carmen, aquí vengo a vuestra presencia con el más profundo respeto y veneración a ofreceros el ejercicio de este día, que consagro a vos por haberme admitido, a mí, el más miserable de los hombres, entre vuestros hijos predilectos los Carmelitas, para favorecerme con vuestra especial protección y amor. Yo os doy miles de gracias por ello, Madre mía, y os suplico que iluminéis mi entendimiento e inflaméis los efectos de mi corazón, para hacer con verdadero fruto este ejercicio, a fin de que merezca ser recibido por vos como un obsequio de vuestro hijo. Amén

El santo escapulario es señal de salud eterna a la hora de la muerte

I

Al explicar la Virgen santísima a San Simon stock las gracias y privilegios que llevaba su santo escapulario Para aquellos que lo vistiesen con devoción, dijo que eras el de salvación en la hora de la muerte, que "no se condenará el que muriera con él."  He aquí una de las gracias más grandes y más consuelo para todo Carmelita, supuesto que la salvación es el último fin a que se dirigen todas las obras del hombre, y por el cual suspira en medio de la incertidumbre, mientras camina por el destierro. 
     ¿Y cómo es señal de salvación en Santo escapulario? María santísima ha prometido con estas palabras, que en aquellos terribles momentos cuando el alma turbada por la salida y la cuenta que le espera, y perseguida más fuertemente por el demonio, estarán en angustia y a punto de sucumbir, ella extenderá su inmaculado manto dónde acoge a todos los Carmelitas, la protegerá de una manera especial para salvarla del enemigo, para que muera en la gracia del Señor. Ella en cuyas manos están todas las gracias de Dios, concederá a sus cofrades aquellas gracias que más necesitan para su salvación, y aunque fuera necesario mudarles el corazón o hacer un milagro para que, arrepentidos, mueran en la amistad de Dios, Ella lo haría. Ha dado su palabra de honor, palabra de Reina  y de madre de Dios, que no se condenará el que muriendo con el santo escapulario, y ¿Quién puede dudar de su cumplimiento? Ella es potente, y su altísima dignidad no puede menos de cumplir lo que ha prometido. ¿Y sería posible que una madre tan cariñosa, que mil veces ha manifestado su amor predilecto por los Carmelitas, los olvidaste en la más terrible necesidad, si los viese adornados con su santa librea, cómo soldados que han militado siempre bajo su bandera? No, no es posible. Ella les concederá todas las gracias y auxilios que necesiten, y como dice el venerable jesuita la Colombiére, ella, que tiene todo poder sobre los enemigos de nuestra salvación, lista para las manos para que no puedan dañarnos. 
     Y si nuestro destino último depende de la sentencia que se falle en el juicio, ¿Quién temerá, sabiendo que la causa está en manos de su cariñosa y potente madre? ¡Ah!, Ella le dirá al juez: " sí he hallado gracia en tus ojos, dame estos que me pertenecen, qué son mis hijos predilectos, mi heredera escogida y mi corona; estos que visten me librea, mi Santo escapulario, pero ellos te ruego, y si a ellos no los salvas, bórrame a mí del libro de la vida." 
     No quiere decir esto que si alguno muriese en pecado mortal, con el santo escapulario se salvaría; pero tal cosa, dice el venerable La Colombiére, no sucederá, por qué María le alcanzará abundantes gracias para que se arrepienta antes de morir, o si se obstina en el pecado, ella hará de manera que el mismo infeliz arroje de sí el santo escapulario

II 

¡Qué consuelo será para ti, alma mía, cuando en aquella última hora vea sobre tu pecho el santo escapulario, señal visible y cierta de la protección invisible y poderosa qué María tu amorosa madre se dispensará! El infundirán tu corazón valor, esperanza y consuelo, que te haran exclamar, como aquel devoto de María que en su última hora decía" no pensaba, no creía que era tan dulce morir sintiendo la protección y ayuda de María." 
     Y cuando los pecadores espantados por la cuenta que les espera y el abismo que se abre a sus pies, tiemblan, rabian de despecho y mueren en la desesperación, los cofrades del Carmen, mostrando el escapulario a María, recibirán las caricias de su amorosa madre, los cuidados que pide aquella grave necesidad, y muriendo en la paz del Señor, recibir a María aquellas almas que le pertenecen por título de especial adopción y las presentará ante el juez supremo. No temas, pues, alma mía, que aunque estés pobre de obras y méritos para comparecer ante el juez, María, qué es tu madre, interpondrán los suyos, porque lo que es la madre es también el hijo. Y al ver aquel divino juez la divisa y señal del santo escapulario de María del Carmen, dirá: " Venid, benditos de mi Madre, a poseer el reino que ella ha preparado; gozad aquí en el cielo de mi presencia y su compañía los que en la tierra os consagrasteis a su obsequio y veneración vistiendo el santo escapulario." ¡Cuántos y cuántos, alma mía, se habrán salvado por la protección qué María les ha dispensado por vestir el santo escapulario! Qué es señal de salvación y él te colocara en el coro de bienaventurados que gozan las delicias de la patria y el amor y presencia de la más dulce, querida y amorosa madre. 

Oración final

Gloriosísima Virgen, Reina de los Ángeles, Madre de Dios y de los Carmelitas, María Santísima, yo el más indigno de vuestros hijos acudo a vuestras plantas con el afecto que me inspira vuestro amante corazón y la confianza que me da en santo escapulario, prenda vuestra riquísima y señal de mi salvación, para presentaros las suplicas y afectos que mi corazón ha formado en este día en obsequio vuestro para más amaros y mejor serviros. Vos como Madre de Dios y dispensadora de todas las gracias del cielo, todo lo podéis, y como Madre amante y especial de los que visten vuestro santo escapulario, no os negareis a recibir mis pobres suplicas y alcanzarme el  remedio de mis necesidades, la gracia de que mi alma os ame y sirva cada día mas durante mi vida y después merezca ser ayudado de vos en la hora de mi muerte. 

Pídase  ahora con toda confianza la gracia que se desea alcanzar de la Virgen del Carmen

EJEMPLO

Véase cómo nos describe El poder del escapulario para salvar las almas, un sacerdote que fue testigo del hecho siguiente: 
     Yo recibí un billete en estos términos, dice el sacerdote: " un anciano que vive en la calle... Está apunto de morir; más de veintidós años hace que no practicado ningún ejercicio de religión; se le exhorta a que se arrepienta, pero permanece sordo con una dolorosa obstinación a todos los consejos. Pruebe usted hacer un último y supremo esfuerzo; hágale una visita cuanto antes; no sé extrañé si le rechaza de su presencia, porque sus sentimientos no tiene nada en favor de los sacerdotes."
     Yo me lleno de estupor al leer estas líneas; comprendía el instante que para convertir un tal hombre la necesario un gran milagro. El recuerdo de La magnífica promesa que la Santísima Virgen ha hecho de salvar de las llamas eternas aquellos que murieron revestidos del escapulario del Carmen, me ocurrió al instante y fue en verdad un rayo de luz. Tomé, pues, a toda prisa un escapulario y una pequeña botella de agua bendita, y salí con el fín de vestir a aquél desgraciado el hábito de la virgen. 
     Cuando se me introdujo en su cámara, di una mirada alrededor por ver si descubría algún objeto religioso. Pero ¡Ay!, No vi otra cosa que algunos periódicos impíos puestos sobre una mesa al lado del enfermo. Este era el pacto satánico que le daba aquella alma que frisaba en los umbrales de la eternidad. Al principio hablé al enfermo de cosas indiferentes, después hice girar la conversación sobre la necesidad de cumplir los deberes religiosos en el estado en que se encontraba; pero era imposible despertar el menor sentimiento de religión en aquel corazón más duro que el bronce. "Al menos, le dije, usted no permitirá ciertamente que haya hecho una visita inútil; sólo le pido una cosa y es que consienta usted En qué bendiga el escapulario. Cuanto a eso del escapulario, conciento en ello," me respondió. Hizo la ceremonia de la bendición en debida forma y me pareció que aquél enfermo tomaba algún interés, porque luego manifestó una satisfacción visible en su semblante. María comenzaba seguramente en aquel corazón endurecido la obra de La conversión. En efecto, pocos días después por orden suya desaparecieron los malos periódicos de su cámara; recibió con piedad y edificación los últimos sacramentos, y su alma voló a la eterna beatitud. 
     El escapulario de la Virgen del Carmen había arrancado a Satanás un alma que creía tener cautiva para siempre. 

Obsequio. Pedir todos los días a la Virgen del Carmen la gracia de su ayuda en la hora de la muerte.

Sentencia. Si al acercarme al juicio defiende mi causa la madre de misericordia, ¿Quién me negara un juicio favorable?  (Ricardo de San Víctor)

Oremus. 
Deus, qui Beatissimae semper virginis, et genitricis tuae Mariae singulari titulo Carmeli ordinem decorasti: concede propitius, ut cujus hodie commemorationem solemni celebramus officio, ejus muniti presidiis ad gaudia sempiterna pervenire mereamur. Qui vivis, et regnas in secula seculorum. Amen.

Santiago Apóstol y la Virgen María



La tradición de la Virgen del Pilar, tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles predicaban el Evangelio. Se dice que Santiago el Mayor había desembarcado en la Península por el puerto de Cartagena, lugar donde fundó la primera diócesis española, predicando desde entonces por diversos territorios del país. Los documentos dicen textualmente que Santiago, "llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso". 
 
En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave María, Gratia Plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio". Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, antes de que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.
 
La devoción del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre los españoles y desde épocas tan remotas, que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y piadosa creencia". En 1438 se escribió un "Libro de Milagros" atribuidos a la Virgen del Pilar, que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, el rey Fernando el Católico dijo: "creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicado a la Santa y Purísima Virgen y Madre de Dios, Santa María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros".
 
El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya desde siglos antes, en todas las iglesias de España y entre los pueblos sujetos al rey católico, se celebraba la dicha de haber tenido a la Madre de Dios en su región cuando todavía vivía en carne mortal. 
 
Tres rasgos peculiares que caracterizan a Ntra. Sra. del Pilar y la distinguen de otras advocaciones marianas. El primero es que se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. La segunda la constituye la Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que sobre él se construyera la primera capilla que, de hecho, sería el primer templo mariano de toda la Cristiandad. Y la tercera es la vinculación de la tradición pilarista con la tradición jacobea (Santiago de Compostela); por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido los ejes fundamentales en torno a los cuales ha girado durante siglos la espiritualidad de España.
 
La Basílica del Pilar, en Zaragoza, constituye en la actualidad uno de los santuarios marianos más importantes del mundo y recibe contínuas peregrinaciones. Ante la Virgen han orado gentes de todas las razas, desde las más humildes, hasta los reyes y gobernantes más poderosos, e incluso pontífices. El grandioso templo neoclásico se levanta sobre el lugar de la aparición, conservándose la Columna de piedra que la Virgen dejó como testimonio, un Pilar que simboliza la idea de solidez del edificio-iglesia, el conducto que une el Cielo y la Tierra, a María como puerta de la salvación.
 
El día 12 de octubre de 1492 fue precisamente cuando las tres carabelas de Cristóbal Colón avistaban las desconocidas tierras de América, lo que ha motivado que la Virgen del Pilar haya sido proclamada como patrona de la Hispanidad, constituyendo el mejor símbolo de unión entre los pueblos del viejo y nuevo continente. Su fiesta se celebra con gran fasto en todas las naciones de habla hispana y especialmente en la ciudad de Zaragoza, donde miles de personas venidas de todo el mundo realizan una multitudinaria ofrenda floral a la Virgen.


Santiago Apóstol preparó el camino para la Virgen María en España y también preparó su llegada al "Nuevo Mundo". El es el Apóstol de la Virgen María, también es conocido como el Apóstol de la Paz.
 
En 1519, Cortes llegó a Veracruz, y en Lantigua construyó la primera Iglesia dedicada a Santiago Apóstol en el continente Americano. También en 1521, cuando México fue conquistada, Cortes construyó una Iglesia en las ruinas de los Aztecas que al igual fue dedicada a Santiago Apóstol. A esta Iglesia era que Juan Diego se dirigía el 9 de diciembre de 1531, para recibir clases de catecismo y oír la Santa Misa, ya que era la fiesta de la Inmaculada Concepción.
 
Santiago Apóstol ha preparado el camino para que el mundo reconozca a la Virgen Santísima como "Pilar" de nuestra Iglesia.